Estudio Bíblico

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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

La visión (01)



LA VISIÓN: EL ARMA MÁS PODEROSA DE UN LÍDER (1).



OBJETIVOS DE LA ENSEÑANZA.
Conocer y entender el poder de la visión para alcanzar el éxito y la realización en el cumplimiento del propósito de Dios para nuestras vidas.
Desarrollar la necesidad de conocer la visión bajo la cual Dios nos ha puesto a servir y desarrollar fidelidad y dedicación hacia esa visión y la persona de Dios para cumplir esa visión.
Desarrollar la necesidad de buscar a Dios para conocer y/o ensanchar los detalles específicos de Su visión para nosotros, dentro de la visión bajo la cual El nos ha puesto a servir tanto en la iglesia como en lo laboral.


LA FIDELIDAD A LA VISIÓN (HCH 26:19).
Pablo dice que no fue rebelde a la visión celestial, lo que implica que no fue desobediente, que no la rechazo, que no se opuso, que no hizo resistencia, que no dejo de obedecerla. Estaba totalmente dedicado a la visión, a las metas y al espíritu de su llamamiento (Fil 3:7-8), comunicó a otros sus convicciones (2 Tim 2.1-2), soportó todas las dificultades necesarias para alcanzarla (2 Cor 4:8-11, 11:23-33) y se mantuvo alerta a los cambios (Dan 2:21) y se adaptó a ellos (culturales, sociales y políticos) de tal manera que nunca perdió relevancia (1 Cor 9:19-22).


NO HAY LIDERAZGO SIN VISIÓN (PROV 29.18).
Cuando Dios llama, y El ya nos ha llamado a todos los creyentes (Efe 2:10), tarde o temprano también nos da una visión.
La visión es una imagen del futuro que Dios espera que logremos, que produce en nosotros una pasión por alcanzarla, y motiva a otros a apoyarnos en el proceso (Hab 2.2-4).
Es el combustible del liderazgo verdadero, lo que nos hace avanzar, la energía que nos pone en acción, que enciende nuestra pasión.
Es lo que mantiene enfocado nuestro esfuerzo año tras año.
Cambia el curso de todos nuestros planes.
No es solo para lo eclesiástico. Incluye la totalidad de nuestra vida (1 Tes 5:23) porque Dios nos ve integralmente: en nuestro ser (espíritu, alma y cuerpo) y en nuestras actividades (Col 3:22-24) de tal manera que todo lo que somos y hagamos sea para la gloria de Dios (vida privada, matrimonial, familiar, laboral, eclesiástica, social, etc.).


¿QUÉ ES LA VISIÓN?
En hebreo se usa la palabra “chazon” que significa una visión profética, sueño, oráculo o revelación, percepción de Dios.
En griego se usa la palabra “horasis” que significa la habilidad de percibir o discernir con los ojos de la fe el sueño que Dios pone en nuestro corazón.
Contiene un plan para la vida, la revelación de los planes que Dios tiene para cada uno de nosotros (Efe 2.10, Jer 29.11).
Es el sueño inspirado por Dios que arde en nuestro corazón y nos motiva a cumplir el propósito de Dios para nosotros, y no solo a nosotros sino a otros que ven en nuestra visión, su propósito o parte de él (Hab 2.2-4) lo que nos lleva a asumir un liderazgo también (Num 11:16-17).


VISIÓN Y LIDERAZGO.
Una visión de Dios siempre va a implicar asumir un liderazgo en cualquier ámbito o en varios de ellos (familia, trabajo, iglesia).
Amós 3:3: ¿adónde irán dos si no estuvieran de acuerdo?
Donde hay más de una visión, hay di-visión.
Si no se tiene el mismo objetivo no se puede trabajar en la misma obra.
Es necesario que quienes nos rodeen tengan la misma visión, el mismo propósito, el mismo objetivo: para que algo crezca es necesario que todos tengamos el mismo sentir (Hch 1:14).


VISIÓN Y LA OBRA DE DIOS.
La obra de Dios no es para solitarios: nos puso en un cuerpo porque es la obra de un equipo comprometido con un líder y una visión.
Luc 11:17: una casa dividida contra sí mismo cae.
En cada familia, organización, nación y/o ministerio solo puede (y debe) haber una visión: la del hombre o mujer que Dios ha puesto por cabeza.


PREGUNTAS DE AUTO-EVALUACIÓN.
¿Conozco profundamente la visión del líder y del ministerio en el que estoy participando actualmente?
¿Qué puedo hacer para desarrollar más ese conocimiento?
¿Qué puedo hacer para participar más intensamente en el logro de esa visión?
¿Conozco profundamente la visión del lugar donde estoy desarrollando mi actividad laboral cotidiana?
¿Qué puedo hacer para desarrollar más ese conocimiento?
¿Qué puedo hacer para participar más intensamente en el logro de esa visión?
¿Tengo una visión personal de lo que Dios espera de mí y de mi familia, que encaja dentro de esa visión del ministerio y de mi actividad laboral cotidiana?



31 Mayo 2008