Estudio Bíblico

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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

Módulo 205. El Reino de Dios.



CARACTERIZACIÓN DEL REINO DE DIOS.



Introducción.

Es el hilo conductor de toda la revelación bíblica. Su diseño original (Gen 1 y 2), su corrupción por el pecado (Gen 3), el plan de Dios para su rescate (Gen 4 a Mal), su redención (Evangelios), su restauración (Romanos a Apocalípsis 5), y su perfección en la tierra (Apo 21 y 22), es el hilo conductor que une todo el relato bíblico y la historia desde Gen 1.1 hasta Apo 22:21) y que le da coherencia, continuidad y sentido.

Es el “lugar” a donde todo creyente debe entrar (Jn 3:5), no en la vida eterna, sino en la vida terrenal (Mat 6:10, Mat 6:33).

Es el gobierno de Dios cuyo resultado es justicia, paz y gozo, individual, personal y social (Rom 14:17), que resulta de establecer relaciones justas con Dios, consigo mismo, con los demás y con la creación (Mat 22:36-40, Col 3:22-24).

Es al mismo tiempo radical y conservador. Radical: nada ni nadie está más allá de sus demandas. Conservador: reúne todas las cosas que son buenas y las lleva a su fin, limpia lo malo y va más allá de todo cuanto se pueda pensar o imaginar.

Rechaza la limitación del Evangelio a solamente el individuo: incluye y abarca a las instituciones sociales (Col 1:20, Rom 11:36, Jn 3:16-18, Mar 10:42.45). Las personas las crean pero ellas también moldean a las personas. El alcance del pecado, y por ende, el del Evangelio, incluye tanto lo personal como lo social (Gen 3:6-19).

Evadir que el Evangelio debe impactar las instituciones y los sistemas sociales es dejar el orden social en manos del malvado (Prov 29:2, Prov 11:10-11). El Evangelio (las buenas noticias del Reino) es un mensaje no solo de salvación personal sino también el de un mundo transformado hasta en sus estructuras más básicas (Mat 5:13-16, Mat 13.33, Hch 17.6, Col 1:20, Rom 8:19-21).

Necesitamos, como Iglesia, trabajar por la redención de las personas, sus sistemas sociales (Mat 6:33) y el medio que sustenta sus vidas.


Significado de “Reino”.

Es la traducción de la palabra griega "Basileia", que significa soberanía, poder, dominio regio.

Tiene un sentido restringido y otro más amplio. El restringido se refiere al gobierno de un rey en un área específica, así como a un período. El sentido amplio habla de una estructura ideal de orden, dominio y señorío, sin necesariamente referirse a la geografía o el tiempo.

En esta última forma debe comenzar la interpretación de la frase "reino de Dios", pues éste es el dominio real de Dios en la vida interior y exterior de los hombres obtenido por medio de la vida, muerte y resurrección del Señor Jesús.

El Reino de Dios en realidad no es un lugar, al menos todavía, sino un estado en el que los seres humanos, sin distingos de sexo, edad, nacionalidad, estado civil, etc., han reconocido el total señorío del Único y Soberano verdadero, el Dios Todopoderoso. Es el gobierno y la dirección de Dios en el corazón, la mente y la voluntad de las personas, que les hace accesible el poder y la bendición ilimitada de Dios

Al hablar de Reino de Dios expresamos su derecho como Creador y Redentor para gobernar sobre:Toda su creación (Sal 103:19) visible e invisible, material y espiritual, terrenal y celestial, la tierra y los cielos. En todo tiempo y en todas las generaciones (Sal 145:13).

El término Reino de Dios tiene varias aplicaciones y puede denotar: El reinado providencial de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. El reinado universal de Cristo sobre todas las cosas, tanto redimidas como no redimidas (Efe 1.20-21, Fil 2:9-11, Apo 1:5, Apo 5-13). El reinado especial y salvador de Cristo sobre la Iglesia (Efe 1:22-23). La vida, sabiduría, santidad, poder y autoridad que Cristo le otorga a Su Iglesia (Hch 1:8). La influencia penetrante de la Palabra y el Espíritu en el mundo.


Reino de Dios y Reino de los Cielos.

Se emplean de manera indistinta. significan exactamente lo mismo, son totalmente idénticos aunque cada nombre hace referencia a características específicas del Reino. En el Evangelio según Mateo, Reino de los Cielos se usa con relación a Israel. Aparece 32 veces y Reino de Dios se usa con relación a toda Su creación. Aparece 5 veces.

Reino de los cielos enfatiza la preeminencia de lo espiritual sobre lo natural (Heb 11:3), de Dios que gobierna por encima de todo desde los cielos, y el lugar donde se origina el Reino. El Reino de los Cielos es siempre el Reino de Dios, pero el Reino de Dios no está limitado al Reino de los Cielos. En el final de los tiempos vendrán a ser uno y lo mismo (Apo 11:15, Jn 3:5, Apo 12:10).

Reino de Dios: Él está en todas partes y por encima de todo, en consecuencia es una identificación del Reino por encima del tiempo y del lugar específicos donde éste se manifiesta. En el "Reino de Dios", en su más amplio aspecto, Dios está en antítesis a "hombre", y el término significa la completa esfera del gobierno y actuación de Dios en relación con el mundo. Tiene un sentido moral y espiritual y es el término genérico para el reino en todo tiempo y lugar.

Este reino es idéntico a:
 El Reino del Padre (Mat 26:29, Mar 14.25).
 El Reino del Hijo (Luc 22:30).
 El Reino del Hijo del Hombre (Mat 13:41);
 El Reino de Jesús (Apo 1:9);
 El Reino de Cristo Jesús (2 Tim 4:1);
 El Reino de Cristo y de Dios (Efe 5:5);
 El Reino de nuestro Señor y de su Cristo (Apo 11:15);
 El Reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo (Apo 12.10);
 El Reino de su amado Hijo (Col 1:13).
Así, hay tan solo un reino, descrito de varias maneras.


La presencia creciente del Reino.

Luc 17:21: donde está el Rey allí está el Reino. Dios ha reinado soberanamente como Rey del universo todo el tiempo y continuará reinando eternamente (Exo 15:18, Sal 146:10).

Sin embargo, hay un tiempo y lugar específicos en la tierra donde ese Reino se está perfeccionando, luego de haber experimentado una rebelión. El Reino de Dios es, en primer lugar, la esfera del gobierno de Dios (Sal 22:28, Sal 145:13, Dan 4:25, Rom 13:1-2). Debido a que este mundo es la escena de una rebelión universal contra Dios, el Reino de Dios es la esfera en la cual, en cualquier momento dado, se reconoce su gobierno (Luc 4:5-6, 1 Jn 5:19, Apo 11:15-18). Dios no ha cedido su soberanía frente a la rebelión, sea esta demoníaca o humana, sino que ha declarado su propósito de afirmarla (Dan 2:44, Dan 7:14, 1 Cor 15:24-25) primeramente en el corazón del creyente (Hch 4:19, Efe 3:17, 1 Ped 3:15), en las iglesias de Dios (1 Cor 12:3, 5, 55, 14:37) y en toda la creación (Rom 8:19-21, Col 1:15-20).

Mat 28:18-20, Rom 8:19-20, Efe 1:9-10: los creyentes y la Iglesia, como colaboradores de Dios, somos llamados a traer el Reino de Dios de los cielos a la tierra, y establecerlo en todas las naciones y la creación entera.


¿Qué implica el Reino de Dios?

Un Rey: un gobierno, un poder, una voluntad, una autoridad de Dios por medio de Jesús. Dios entra en el mundo para hacer valer Su gloria, Su poder y Sus derechos contra el dominio de satanás y el rumbo actual del mundo. Es más que la salvación y la iglesia, es Dios que se expresa con poder en todas sus obras, es una afirmación del derecho y poder divino en acción (Mat 12:25-28, Mat 4:23). Debido a que Dios se impone con poder, el mundo entra en crisis. La manifestación del poder de Dios llena de alarma el imperio del diablo (Mar 1:24, Sant 2:19). La llegada del Reino es el comienzo de la destrucción del gobierno de satanás (Jn 12:31, Jn 16:11) y de la liberación de la humanidad del dominio de lo demoníaco (Mat 28:18-20, Mar 16:15-18).

Es el gobierno dinámico, la autoridad y el poder gubernamental de Dios. Siempre esparciéndose, siempre creciendo. En cualquier tiempo y lugar donde los hombres y mujeres sometan sus vidas a la autoridad de Dios.

Es algo a donde las personas entran (Jn 3:5), y algo que entra en las personas. Es un estado de cosas, no un estado mental, aunque provoca un cambio mental en quienes entran en él (2 Cor 5:17, Rom 12:2, Efe 4:22-24).

La vida del Reino es fundamentalmente social. Es una colectividad, o sea, una red de personas que han rendido sus corazones y relaciones al reino de Dios (1 Cor 12 y 13). Una interdependencia colectiva basada en las políticas de su rey. Jesús presenta el Reino como un nuevo orden que rompe con las costumbres, valores y proposiciones antiguas que gobiernan nuestras vidas (Mat 5:17-48). La perspectiva de "cabeza (autoridad)" enfoca los puntos de divergencia y conflicto entre el reino de Dios y los reinos del mundo (Mar 10:42-45). Las enseñanzas de Jesús sobre el Reino implicaban un sacudimiento radical que revolucionaría el paisaje social predominante (Luc 1:49-53, 3:4-6). Conlleva relaciones (Mat 22:34-40) con el Rey del Reino y con los otros súbditos del Reino, políticas (los principios del Reino), obligaciones (cumplir con la aplicación de los principios) y expectativas (prosperidad, salud, añadiduras, transformación). Implica membresía, ciudadanía, lealtad e identidad (Fil 3:20). La membresía en un reino significa responsabilidad del ciudadano hacia su rey, hacia otros ciudadanos y hacia otros reinos. Significa compartir su historia y participar en moldear su futuro.

El Reino implica también:
Autoridad y poder (influencia).
Constitución (definición, principios y carácter), Mat 5, 6 y 7.
Organización (administración y ejército): la Iglesia.
Habitantes: una colectividad social, con nacionalidad reconocida (los creyentes) y potenciales (los incrédulos).
Ámbito geográfico: toda la tierra y todos los cielos (Mat 28:18).
Nosotros, los creyentes, instrumentos para la construcción del Reino. Mat 7:21: hacer Su voluntad es la responsabilidad de los creyentes en el Reino. Mat 5:13-16: sal y luz. Hch 1:8: testigos.
Beneficios (Rom 14:17, 1 Cor 4:20); justicia, paz y gozo, y poder, en el Espíritu Santo (para los creyentes). Beneficios adicionales para los no creyentes (Prov 11:10-11).


31 Ene 2012