Estudio Bíblico

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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

El Servicio.



EL SERVICIO.



Introducción.
Su propósito en Dios es ayudarnos a alcanzar la madurez, el propósito y la bendición de Dios, es decir, Su plenitud de vida para nosotros.


Tergiversaciones (auto-estima y auto-realización):
Servicio al líder, a la iglesia y/o a la denominación, en lugar de servicio a Dios.
Un lugar para figurar.
Un favor que le hacemos al pastor, a la iglesia y hasta a Dios.
Una forma de obtener autoridad y poder.
La búsqueda de identidad, reconocimiento, aceptación, sentirse alguien.
Competencia para alcanzar reconocimiento y promoción.
Etc.


El servicio que le agrada a Dios.
La única forma en que nuestro servicio sea aceptable a Dios es que sea hecho conforme a Su Voluntad (Mat 7:21).
Un servicio por algún otro motivo es, delante del Señor, como fuego extraño (Lev 10:1-3).


Servicio conforme a la voluntad de Dios.
Isa 41:9-10.
Mat 7:21-23.
1 Sam 12:24.
Deut 10:12-13.
Jos 24:14.


Isa 41:9-10.
"Porque te tomé de los confines de la tierra, y de tierras lejanas te llamé, y te dije: Mi siervo eres tú; te escogí, y no te deseché. No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia."

El Señor nos tomó y nos llamó para que fuéramos sus siervos, para que le sirviéramos.
El servicio no es una opción, es Su propósito para con nosotros.
La salvación no es solo para bendecirnos y que tengamos vida eterna, es también para que alcancemos plenitud de vida y ella incluye servicio.

El servicio implica toda situación, todo lugar, toda persona, donde estemos como parte de nuestra vida (Col 3:22-24).
Es parte integral de la adoración, y la adoración es un estilo de vida que implica todo lo que hacemos (Gen 2:15).
Toda situación que enfrentemos en nuestra vida, en cualquier lugar donde estemos, es, en principio, una oportunidad de servirle a El, de mostrarles Su amor y Su carácter a otros, de cuidar y desarrollar Su creación.

No es una obligación (ley) sino una respuesta de amor a lo que El ha hecho por nosotros, una respuesta de la nueva naturaleza que El ha puesto en nosotros (2 Ped 1:4).
Necesita ser un servicio voluntario (Sal 3:9, 1 Cro 28:9), de corazón, por amor a El y por El, a Sus hijos. al prójimo.
Cualquier otro motivo es equivocado, incorrecto.
El amor es la esencia del servicio (1 Cor 13:1-3); no busca algo a cambio (cobrarle facturas).
Deja de ser obligación y se vuelve un gozo.

Que el Señor nos haya escogido para servirle es un honor, un privilegio (éramos sus enemigos, no somos perfectos).
El todo lo sabe, y todo lo puede (Omnisciente y Omnipotente), lo que implica que nos necesita.
Pero El ha decidido hacernos partícipes de lo que El hará en el mundo (sus colaboradores, 1 Cor 3:9, 2 Cor 6:1)

Aunque no es obligación, implica una responsabilidad asumida libremente, por lo que necesitamos hacerlo bien. mejor cada día para El (Prov 4:18).

El nos da las fuerzas que necesitamos, nos sostendrá y fortalecerá.
Por ello, es posible servir y no desmayar.
Cuando nos sentimos sin fuerzas y sin ánimo, cuando sentimos desmayar es posible que sea porque lo estemos haciendo por motivos incorrectos o en nuestras propias fuerzas, no en las de El.
Si no espero nada, nada me puede desanimar, todo es ganancia.


Mat 7:21-23.
"No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad."

Necesitamos buscar no solo su respaldo sino más aún, Su aprobación (2 Tim 2:15).
El respaldo no es por nosotros sino por la misericordia hacia las personas a las que nosotros servimos.
El respaldo no es a nosotros sino a Su Palabra, a Sus dones y a Su llamado que El ha puesto sobre nosotros.

No solo se trata de hacer algo para Dios (obrero), sino de hacerlo de acuerdo a Su voluntad (aprobación).
La aprobación del Señor al servicio es cuando lo hacemos conforme a Su voluntad, conforme al carácter de Cristo en nosotros (Rom 8:28-29).
Y también Su aprobación hacia nosotros se deriva de que Su carácter (Gal 5:22-23) se esté manifestando en nosotros (Gal 2:20, Jn 3:30)
El carácter del servidor es más importante que sus dones (Saúl, Sansón, Judas).


Deut 10:12-13, 1 Sam 12:24.
"Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma; que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad?"
"Solamente temed a Jehová y servidle de verdad con todo vuestro corazón, pues considerad cuán grandes cosas ha hecho por vosotros."

Que le amemos sirvamos con todo nuestro corazón y con todas nuestras fuerzas.

Si lo consideramos un honor y un privilegio de un Dios Santo hacia nosotros, necesita ser hecho:
En el temor de Jehová. El temor de Jehová es el principio de la Sabiduría e implica la obediencia a la Palabra.
En obediencia y santidad. La obediencia implica la búsqueda de la santidad (sin la cual nadie verá al Señor) (Heb 12:14, 1 Ped 1:13-18).

Servir en obediencia y en santidad significa:
Servir bajo Su Dirección (Rom 8:14).
De acuerdo al llamado y los dones que El nos ha hecho (1 Cor 12:1-7).
Sin tener un más alto concepto de nosotros mismos (Rom 12:3); si somos ayudas, no queramos ser jefes.
Servir en sujeción y obediencia a las autoridades delegadas (Rom 13:1-2).

Servir en sujeción y obediencia a las autoridades delegadas implica:
Que las autoridades bajo las que servimos formarán nuestro carácter (Efe 4:11-16) e impartirán su unción y revelación sobre nosotros (Isa 59:21).
No servilismo, ni obediencia ciega, ni "adoración" del líder.
Hasta el límite y las condiciones de la obediencia que establece la Palabra (Hch 5:29). Podemos apartarnos para proteger nuestro corazón, pero no rebelarnos ni hacer mal.
Si se da el caso, no obedecer, con respeto y reverencia, sin rebelión.


Jos 24:14.
"Ahora, pues, temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid a Jehová."

Servir con integridad (de corazón, con motivos correctos) y verdad (involucramiento, compromiso, responsabilidad).

Sin interferencia de otros "dioses" controladores:
La comodidad y la conveniencia.
Los sentimientos.
La irresponsabilidad o la responsabilidad a medias.
Otros compromisos.
Cualquier otra cosa que quiera estorbar un servicio agradable a Dios.

30 Ago 2012