Estudio Bíblico

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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

La carne vrs el Espìritu.



===Enseñanza en audio===


Notas de la enseñanza.


En la realidad en la que vivimos diariamente coexisten dos sistemas de pensamiento: el de Dios y el del diablo, el mundo y/o la carne.
El sistema de pensamiento de Dios piensa en las cosas de Dios. Este sistema está diseñado para que nos vaya bien en todo (Sal 1.1-3, Jos 1:8, 3 Jn 2).
El sistema de pensamiento del diablo, el mundo y/o la carne es contrario a Dios (todos los caminos contrarios a Dios, incluidos aquellos que al ser humano le parecen derechos en su propia opinión, Prov 16:25). Este sistema está diseñado para robarnos, matarnos y destruírnos.

Deut 30:19-20. “A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar.”

El que no es con Dios es contra Dios.
Mat 12:30. “El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.”

De ahí que la Palabra insista tanto en que nuestros pensamientos sean como los de Dios, que renovemos nuestros pensamientos para ajustarnos a los de Dios, a fin de que nos vaya bien en la vida:
• Prov 3:5-8. Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu propia opinión; teme a Jehová, y apártate del mal; porque será medicina a tu cuerpo, y refrigerio para tus huesos.
• Rom 12:1-2. “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”
• Efe 4:22-24. En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

Y ello aplica a todos los temas de la vida del cristiano, en los cuales el dinero no está exento:


El dinero, mal amo, buen siervo.

El dinero sirve para todo (Ecle 10:19).

1 Tim 6:6-10. “Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.”


El sistema del mundo. El sistema de Dios.
Retener, acaparar Dar. Prov 11:25-26, Prov 3:9-10.
No darle a Dios (robarle) Diezmar Mal 3:8-12.
Amar el dinero (el dinero, amo) El dinero, siervo
Tristeza, necesidad, obligación Agradecimiento, gozo 2 Cor 8:1-4, 2 Cor 9:7.
Dar lo mínimo, limosna Dar lo máximo, ofrenda 2 Cor 9:6-8.
Dar = empobrecerse Dar = ser bendecido

La plenitud de la vida en Cristo, además de la fe y la gracia de Dios, se alcanza por la naturaleza, por la fuente de donde se originan nuestros pensamientos:
• 1 Jn 2:15-17. No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
• Rom 8:5-8. Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.
• Rom 8:12-15. Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!


20 Ago 2014
Referencia: Madurez, dar.