Estudio Bíblico

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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

Los nombres de Jesús.



El Todopoderoso .

Es equivalente a "Omnipotente" y equivale a decir que para Él no hay nada imposible, que Su Poder no ha variado un mínimo y que es equivalente al Poder de Dios. No se refiere a un atributo abstracto, teórico, sino más bien a un hecho que es supremamente práctico: Él ha obrado, sigue obrando y seguirá obrando con todo poder, tal como se evidencia en el hecho de que Él sustenta todas las cosas con la Palabra de Su Poder (Heb 1:3).

Esta es una ratificación y afirmación clara de que el Poder de Dios sigue obrando en toda Su Plenitud y capacidad llevando a cabo Sus propósitos santos desde la Creación hasta la Consumación, pasando por la salvación, la redención y la santificación. Y además, es un recordatorio siempre presente de que las circunstancias de nuestra vida como personas, familias, Iglesia y naciones, están bajo el control soberano de Dios, y que nada ni nadie podrá cambiar lo que Él ya ha determinado desde antes de la fundación del mundo. Él cumplirá Sus propósitos (Sal 138:8), llevando a término todo lo que Él se ha propuesto en sí mismo, y todo lo que ha dicho en Su Palabra. Por ello, Sus promesas son en Él ¡si y amén! (2 Cor 1:20).

Solo Él tiene todo el poder en el cielo y en la tierra (Mat 28:18, Fil 2:9). Ningún poder puede oponérsele a sus designios, en algún lugar o en alguna época, ni siguiera en algún momento. Quizá alguien o algo podría intentar resistírsele, pero al final, Él siempre triunfará, porque Él es mayor que cualquiera o cualquier cosa que está en el mundo, en el cielo o en la tierra (1 Jn 4:4). Los demás "poderes" existentes, en realidad y delante de Él, son "pseudo-poderes": ni por asomo se le comparan ni pueden enfrentársele y vencerlo. Y algo de lo maravilloso de ese poder es que en Su Plenitud habita en nosotros, y por ello, nada ni nadie nos podrá separar de Su amor y nadie nos va a robar de Su mano (seguridad eterna, Rom 8:37, Jn 10:28-29).

Hay varios momentos, en la historia de la humanidad, en que ese poder se ha hecho notorio en grado sumo: la Creación (Gen 1 y 2), la liberación del pueblo de Israel de Egipto, la apertura del Mar Rojo, la sobrevivencia del pueblo de Israel a través de la historia, a pesar de todas las circunstancias que ha tenido que enfrentar a lo largo de ella. Pero hay un momento que es el momento supremo de la manifestación del poder del Todopoderoso: LA RESURRECCIÓN DE CRISTO de entre los muertos, y Su victoria en contra de todas las fuerzas demoníacas (Col 2:13-15). Y hay un momento igualmente supremo que estamos por vivir y/o ver: los tiempos finales con todos los juicios que vendrán sobre la tierra, la derrota final del anticristo y del falso profeta, la inutilización por mil años del diablo, la instauración del Reino Milenial, y después de ello, el CIELO NUEVA Y LA TIERRA NUEVA con la Nueva Jerusalén que descenderá del cielo (Apo 6 al 22).

¡¡¡Nuestro Señor es Único, Verdadero, Todopoderoso, Justo y está por nosotros, Aleluya, y es más que suficiente para guardar nuestro depósito para aquel día (2 Tim 1:12)!!!


01 Nov 2014