Estudio Bíblico

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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

Módulo 103. Conociendo a Jesús por Sus Nombres.



Tema No. 07. El Salvador.



Introducción.

Esta Nominación de Jesús, aunque hace énfasis en lo que Cristo hizo relacionado con la salvación de nuestros pecados, no es excluyente de las demás funciones de Jesús como algunos hoy en día lo practican. El que Jesús sea nuestro Salvador no debe verse aislado de las otras facetas de Jesús como Señor, como Juez Justo, como Rey de reyes y Señor de Señores, ni esta faceta de la revelación acerca de Jesús en la Biblia es más importante que las demás. Todas son igualmente importantes porque todas forman parte de la revelación de Jesús, y todas están integradas con la misma importancia en la persona de Jesús y todas las facetas se interrelacionan y actúan unas con las otras . Más bien esta faceta de la revelación de Jesús debe complementarse con las otras para tener la idea, revelación, concepto, y relación completa con Jesús.

Para ello necesitamos "romper" nuestra forma tradicional de pensar. Por ejemplo: cuando nosotros nos relacionamos con el Ing. XXXXXXX, nos relacionamos con él y le conocemos como ingeniero, pero no como persona, como padre, como ciudadano, como miembro de una organización, etc. Nos quedamos con una de las facetas que identifican a la persona y nos relacionamos solamente con una de ellas, no con la persona total. Con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo no podemos ni debemos ni nos conviene hacer eso porque claramente la Palabra nos enseña que "Jehová uno es".
• Deut 6:4: "Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es."
• Gal 3:20: "Y el mediador no lo es de uno solo; pero Dios es uno. "

Así como cuando solo conocemos una faceta de una persona pero no las demás no la conocemos realmente, y por lo mismo no vamos a tener acceso a ser bendecidos por esas otras facetas, así sucede con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, además de que con ello no solo estamos teniendo una imagen distorsionada de Dios, que es parte de lo que el diablo usa para engañarnos, robarnos, destruir y matar nuestra relación con Dios, y privarnos de la plenitud de vida que tenemos en Él, sino que además ello resulta sumamente peligroso porque podemos terminar siguiendo "otro evangelio diferente", lo que significa que alguno podría no ser salvo creyendo que lo es:
• Gal 1:7-10. "No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.
• Ose 4:6. "Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos. "

Aunque la función de Jesús, el Salvador, se refiere a una sola función (en sentido estricto), es virtualmente una función múltiple: la expiación por el pecado y su condena, el establecimiento de la verdad de forma que venza la ignorancia y el error humano para que no vuelva a la vida pecaminosa (Jn 8:31-32), y la fortaleza espiritual que ayude a la persona en su lucha contra el pecado, la concupiscencia y la oscuridad (Jn 14:15-16) y para alcanzar plenitud de vida (Jn 10:10, Rom 12:2). No cabe ninguna duda, por lo que nos enseña la Palabra de Dios y es nuestra experiencia práctica de vida, que Jesús cumplió esas tres funciones involucradas en su función de Salvador:
• Como el Cordero de Dios (Jn 1:29) y Sumo Sacerdote (Heb 4:14-16), cumplió la función expiatoria y se colocó entre el cielo y la tierra, reconciliando a la persona pecadora con Dios.
• Como Maestro (Jn 1:49) estableció el Reino de la Verdad (Jn 14:6, Rom 8:31-32).
• Como Rey (Jn 1:49, Hch 2:36) y Señor dotó a sus súbditos del poder necesario para ser sus discípulos y mantenerse libres de la esclavitud del pecado y de sus consecuencias.



El significado bíblico de la salvación.

La salvación, de acuerdo a lo que nos enseña la Palabra de Dios tiene dos connotaciones:
• Una en sentido estricto que es la salvación de nuestros pecados.
• Otra, derivada de esta, que es en sentido amplio, la liberación no solo del pecado sino de todas sus raíces y consecuencias.
o Ello es así porque como lo podemos observar claramente en Gen 3, la caída no solo implicó el pecado del ser humano, sino una serie de consecuencias que abarcaron prácticamente todos los aspectos de su vida (enfermedad, pobreza, muerte, esclavitud, maldición, etc.).
o Entonces, cuando Cristo nos salva del pecado, no solo nos libera del pecado en sí sino de todas sus consecuencias, por eso, como resultado de la salvación de los seres humanos:
• La Palabra nos enseña que Jesús vino para salvar al mundo ("cosmos", toda la creación), no solo a las personas (*ethnos") (Jn 3:16ss)
• Hizo la paz de todas las cosas, tanto las que están en el cielo como las que están en la tierra, mediante la Sangre de Su Cruz (Col 1:18-20)
• La creación misma está esperando la manifestación de los hijos de Dios para alcanzar la liberación de la maldición a la que fue expuesta por causa del pecado de Adán (Rom 8:19-23).
• De allí el mandato de ir y hacer discípulos a "todas las naciones" (no en todas las naciones, sino a las naciones completas: personas, cultura, instituciones, leyes, etc., Mat 28.18-20, Sal 33:12, Sal 2).

La Salvación, por lo tanto, significa la liberación del pecado y de todas sus consecuencias, esto es:
• El perdón de los pecados (son quitados y limpiados) (Efe 1:17, Col 1:14).
• El nuevo nacimiento (liberación de la esclavitud del pecado) (Tito 3:5, 2 Cor 5:17).
• El empoderamiento para hacer frente a la tentación y todo ataque del amo del pecado (el diablo y sus demonios, el mundo y la carne). Este empoderamiento se da por tres vías:
o El envío del Espíritu Santo a vivir en nosotros (Hch 1:8, Jn 14:15-16).
o El Espíritu Santo viviendo en nosotros que nos enseña y recuerda la Palabra de Dios, por lo que conocemos la Verdad y somos hechos libres (Jn 8:31-32).
o El Espíritu Santo que nos empodera para hacer morir las obras de la carne (Rom 8:13) y nos va transformando de gloria en gloria (2 Cor 3:18).
• La vida y vida en abundancia (Jn 10:10), resultante de la obediencia a la Palabra de Dios (Jn 8:31-32, Rom 12:2, Gal 3:13, Deut 28.1-14) viviendo bajo el Señorío de Cristo.
o Sanidad física.
• Isa 53:4-5. "Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. "
• Mat 8:17. "para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: Él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias."
• 1 Ped 2:24: "quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados."
o Restauración (sanidad emocional) y libertad (sanidad espiritual).
• Luc 4:18-19: "El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buen nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor."
o Todas las necesidades suplidas y un poco más.
• 2 Cor 8:9. "Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos. "
• 2 Cor 8:13-15. "Porque no digo esto para que haya para otros holgura, y para vosotros estrechez, sino para que en este tiempo, con igualdad, la abundancia vuestra supla la escasez de ellos, para que también la abundancia de ellos supla la necesidad vuestra, para que haya igualdad, como está escrito: El que recogió mucho, no tuvo más, y el que poco, no tuvo menos."
• Fil 4:19. "Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. "
o Prosperidad (crecimiento, desarrollo) en todas las cosas.
• 3 Jn 2. "Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma."
• Prov 4:18. "Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto.
• Jer 29:11. "Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis."
o Relaciones sanas.
• Col 3:12-15. "Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos."
o Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, humildad, dominio propio (Gal 5:22-23).





01 Nov 2014