Estudio Bíblico

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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

La oración.



El diseño de Dios para la oración.

La oración fue diseñada por Dios para nosotros, como la forma de mantener una comunicación constante y fluida con Él a través de la cual no solo le conociéramos íntimamente sino también como una forma de que Él nos bendijera de múltiples maneras.

Por que Él quiere tener comunión con nosotros constante, y porque nosotros la necesitamos más de lo que Él pudiera necesitar la nuestra, Él diseñó también muchas formas diferentes de la oración en cuanto a contenido, lugares para orar, formas de oración, posturas que asumimos cuando oramos, etc., de tal manera que haciendo uso de cualquier combinación de ellas y/o de todas ellas, pudiéramos mantener esa comunión constante.

En ningún momento la oración fue establecida como una obligación y no debería serlo nunca. Tampoco la diseño para que fuera una carga, y no debería serlo nunca.

En realidad la oración es una necesidad para nosotros y el cumplimiento de un anhelo del corazón de nuestro Padre. Si nosotros no oramos, nuestro Padre sigue siendo Dios y Sus planes se siguen desarrollando. Los que perdemos somos nosotros. Por otro lado, la oración tampoco es una carga sino más bien la forma en la que Dios diseñó que nuestras cargas pasaran a Él para que Él nos diera descanso (Mat 11:28-30).


La oración, fuente de gozo.

Dios diseñó la oración para que fuera una fuente de gozo mutua, para nosotros y para Él.

Sal 37:4. "Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón."

Prov 15:8. "El sacrificio de los impíos es abominación a Jehová; mas la oración de los rectos es su gozo." ‬

Como vemos en el Sal 37:4, la oración es una invitación a deleitarnos en el Señor y ese deleitar es disfrutar, gozar, saborearnos ese tiempo que pasamos con Él.

Por el otro lado, no solo nosotros nos gozamos en la oración. El Señor también se goza en ella tal como nos lo enseña la Palabra en Prov 15:8: nuestra oración es Su gozo. Independientemente de que tenga o no una forma "correcta", que como veremos más adelante, no existe tal cosa como una forma "correcta" de orar.

La oración, en esencia, debería ser como el encuentro de dos enamorados que se anhelan el uno al otro, para pasar tiempo juntos, para platicar acerca de sus cosas, para disfrutarse de la mutua compañía.

Cant 2:13-14. "La higuera ha echado sus higos, y las vides en cierne dieron olor; levántate, oh amiga mía, hermosa mía (nosotros, los creyentes), y ven. Paloma mía, que estás en los agujeros de la peña, en lo escondido de escarpados parajes, muéstrame tu rostro, hazme oír tu voz; porque dulce es la voz tuya, y hermoso tu aspecto."

Y como resultado, nosotros somos grandemente bendecidos.

Sant 4:5-8. "¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?  Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.  Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros…." 

Hay muchos pasajes de la Escritura que nos enseñan del gozo de la oración, aparte de los que mencionamos anteriormente:

Sal 16:7-9. "Bendeciré a Jehová que me aconseja; aun en las noches me enseña mi conciencia. A Jehová he puesto siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido. Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma; mi carne también reposará confiadamente;"

Sal 16:11. "Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre."

Sal 21:1-6. "El rey se alegra en tu poder, oh Jehová; y en tu salvación, ¡cómo se goza! Le has concedido el deseo de su corazón, y no le negaste la petición de sus labios. Porque le has salido al encuentro con bendiciones de bien; corona de oro fino has puesto sobre su cabeza. Vida te demandó, y se la diste; largura de días eternamente y para siempre. Grande es su gloria en tu salvación; honra y majestad has puesto sobre él. Porque lo has bendecido para siempre; lo llenaste de alegría con tu presencia."

Sal 42:8. "Pero de día mandará Jehová su misericordia, Y de noche su cántico estará conmigo, Y mi oración al Dios de mi vida."

03 Nov 2014