Estudio Bíblico

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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

La oración.



Oración de petición por necesidades. "El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy."

Dios en Su Palabra nos enseña que si Él nuestro Pastor y nuestro Padre, nada nos faltará pues Él suplirá todas nuestras necesidades conforme a Sus riquezas en gloria en Cristo Jesús (Sal 23:1, Fil 4:19). Además, al inicio de Su enseñanza a los discípulos sobre la oración, Él manifestó:

Mat 6:7-8. "Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis." 

Entonces, si Él conoce nuestras necesidad antes de que le pidamos, y además Él está comprometido a satisfacerlas, ¿por qué en la oración modelo nos enseña a pedir por ellas? ¿Acaso ello es una contradicción?. De ninguna manera.

La petición, en nuestras oraciones al Señor tiene varios objetivos y/o resultados.

El primero de ellos es que necesitamos estar conscientes cada día de que la provisión de nuestras necesidades no deviene de nuestras habilidades, capacidades, posiciones, fortalezas, trabajo, etc., sino que el Señor es la fuente de donde emana la provisión para todas ellas, lo que no implica en ningún momento que entonces nos podamos descuidar y ser negligentes en nuestras actividades. Pero la oración de petición nos recuerda y nos ubica en cuanto a nuestra dependencia del Señor para todo y en todo. Como está escrito:

Jn 3:27. "Respondió Juan y dijo: No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo."

Y también:

Jn 15:5. "Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer." 

Otro objetivo adicional es que después de presentar delante del Señor alguna necesidad por la que estemos inquietos, preocupados o afanados, nuestros corazones puedan encontrar la paz y tranquilidad necesarias para que en lugar de estar ubicados en ella, podamos reenfocarnos en nuestra relación con el Señor:

Fil 4:6-7. "Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús."

El presentar nuestra petición delante del Señor, también debe ser con acción de gracias, porque ello es una forma de decirle al Señor que estamos desde ya agradeciéndole la respuesta que le de a nuestra petición, reconociendo que Él es bueno y para siempre es Su misericordia, y que aún cuando nuestra petición pudiera no ser resuelta favorablemente como nosotros estamos esperando (porque no se refiere a una necesidad real sino a un gusto que no nos conviene--Sant 4:3, o porque el tiempo de Dios para ella todavía no es el adecuado --Dios hace todas las cosas hermosas en Su tiempo, no en el nuestro, Ecle 3:11). Y esa acción de gracias o agradecimiento lo presentamos delante de Él porque estamos seguros y confiados en Él que cualquiera que sea su respuesta a nuestra petición es lo mejor para nosotros porque en todo obra para nuestro bien (Sant 1:17, Rom 8:28).

En este punto es necesario recordar que Dios responde aquellas oraciones que son Su Voluntad buena, agradable y perfecta para nosotros (Rom 12:2), no cualquier petición que nosotros le hagamos. Y eso lo hace así porque en Su infinita sabiduría y conocimiento del presente y del futuro, Él sabe mejor que nosotros que es lo que nos conviene.

1 Jn 5:14. "Y ésta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye."

Sant 4:2-4. "Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. "

En resumen, esta bien que pidamos y que pidamos todo lo que creemos que es una necesidad para nosotros, pero necesitamos pedir con fe y confianza que Dios hará lo mejor para nosotros en cuanto a esa oración, y que la respuesta que Él nos de, sea la que esperamos o no, es la mejor respuesta de un Padre amoroso que cuida del mejor bienestar de Sus hijos e hijas.

Recapitulando, la oración de petición que hacemos a Dios no es una "orden" que le damos a Él para que supla lo que le pedimos, sino más bien un medio amoroso provisto por el Padre para que:
• Recordemos que Él tiene cuidado de nosotros y de nuestras necesidades.
• Renovemos nuestra dependencia hacia Él en todas las cosas, recordando que Él es la fuente de todo aquello que recibimos.
• Dejemos atrás el afán, la ansiedad, la inseguridad, la preocupación que podamos tener por lo que estamos pidiendo y nos podamos concentrar en la comunión con Él y en que nuestros pensamientos perseveren en Él.
• Que desarrollemos un corazón agradecido y una mayor confianza (fe) hacia Él que nos permita vivir en descanso y seguridad.

03 Nov 2014