Estudio Bíblico

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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

El origen del gobierno.



El gobierno es una creación de la gracia de Dios para frenar el mal y procurar el bien en medio de una situación de pecado. El origen del gobierno está en Dios y el Antiguo Testamento lo evidencia. Su fundamento lo establece el mismo Dios inmediatamente después del diluvio y prácticamente surge de la mano con la pena de muerte por asesinato:
• "Porque ciertamente demandaré la sangre de vuestras vidas; de mano de todo animal la demandaré, y de mano del hombre; de mano del varón su hermano demandaré la vida del hombre. El que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre." (Gen 9:5-6).


Antes de la caída no se requería del gobierno porque no había que proteger a los hombres unos de los otros; cada uno estaba dotado por Dios de la capacidad de auto-gobierno, que es el primer nivel de gobierno establecido por Dios (Prov 16.32)
• "Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad."
Pero junto con la caída, y como consecuencia de ella, la capacidad del auto-gobierno del ser humano fue severamente dañada, dando lugar al aparecimiento en el corazón de cada ser humano de su oponente: la carne y el egoísmo.


Antes de la caída no se requería del gobierno porque no había que proteger a los hombres los unos de los otros. Pero con la caída surge esa necesidad. A partir de la caída, y como una de sus consecuencias, aparece el enseñoreamiento de unos sobre los otros (Gen 3: 16) que más tarde dará lugar a las desigualdades sociales de todo tipo, las que debe contrarrestar, por designio y diseño divino, el gobernante y/o el gobierno (Prov 31:8-9).


Las consecuencias devastadoras de la caída con respecto al auto-gobierno se manifiestan inmediatamente: ni Adán ni Eva resisten la tentación, Caín se enoja y asesina a Abel, la maldad del corazón humano se multiplica (la maldad siempre es algo que hacemos en primer lugar en contra de Dios, pero también en contra de alguna persona). De esa cuenta, hubo necesidad que Dios instituyera el gobierno para proteger a unos de los otros (Gen 9:6), castigar a los criminales y levantar y mantener la justicia (Rom 13:1-4).


Originalmente Dios creo la familia para fortalecer el auto-gobierno de los seres humanos, pero por la caída, este fue corrompido y se deterioró, por lo que fue necesaria la creación del gobierno y posteriormente de la Iglesia para fortalecerlo. De tal manera que podemos afirmar sin lugar a dudas que uno de los objetivos de la formación del gobierno es el fortalecer el auto-gobierno de las personas individuales, y para ello tiene la capacidad de emitir leyes y de ejercer la autoridad coercitiva para evitar que se incumplan. Ello se evidencia claramente en Rom 13:3-5:
• "Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo. Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia." 


No solo por esas Escrituras, sino por otras más que están a lo largo de la Palabra de Dios nos podemos dar cuenta de que los propósitos de Dios al establecer el gobierno y la autoridad eran nobles, eran los de que en medio de una situación de pecado y maldad en la que vive el ser humano en este mundo, hubiera una institución que regulara los intereses egoístas de los diferentes sectores sociales y velara por la justicia general y de los más necesitados:
• "Cuando hayas entrado en la tierra que Jehová tu Dios te da, y tomes posesión de ella y la habites, y digas: Pondré un rey sobre mí, como todas las naciones que están en mis alrededores; ciertamente pondrás por rey sobre ti al que Jehová tu Dios escogiere; de entre tus hermanos pondrás rey sobre ti; no podrás poner sobre ti a hombre extranjero, que no sea tu hermano. Pero él no aumentará para sí caballos, ni hará volver al pueblo a Egipto con el fin de aumentar caballos; porque Jehová os ha dicho: No volváis nunca por este camino. Ni tomará para sí muchas mujeres, para que su corazón no se desvíe; ni plata ni oro amontonará para sí en abundancia. Y cuando se siente sobre el trono de su reino, entonces escribirá para sí en un libro una copia de esta ley, del original que está al cuidado de los sacerdotes levitas; y lo tendrá consigo, y leerá en él todos los días de su vida, para que aprenda a temer a Jehová su Dios, para guardar todas las palabras de esta ley y estos estatutos, para ponerlos por obra; para que no se eleve su corazón sobre sus hermanos, ni se aparte del mandamiento a diestra ni a siniestra; a fin de que prolongue sus días en su reino, él y sus hijos, en medio de Israel." (Deut 17:14-20).
• "Abre tu boca por el mudo en el juicio de todos los desvalidos. Abre tu boca, juzga con justicia, y defiende la causa del pobre y del menesteroso." (Prov 31:8-9).


En el Nuevo Testamento, en términos generales, se reafirman estos propósitos nobles para el gobierno:
• Mar 10:42-45. "Mas Jesús, llamándolos, les dijo: Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y sus grandes ejercen sobre ellas potestad. Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos. Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos."
• Rom 13:1-4., " Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos. Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo."
• 1 Tim 2:1-2. "Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad."
• Tito 3:1. "Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra."


Del estudio de estos pasajes y del estudio completo de las Escrituras, podemos deducir varias cosas:
• Que el origen de toda autoridad está en Dios y solamente en Dios. Él, por el método que elija, es Quièn pone y quita reyes (Dan 2:21, Rom 13:1-2).
• Que Dios desea que el gobierno de las naciones y/u organizaciones esté a cargo de sus hijos e hijas, los justos (Deut 17:15, 18-19): "Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra; Mas cuando domina el impío, el pueblo gime." (Prov 29:2).
• Que los gobernantes de sus naciones u organizaciones no están para aprovecharse de ellas y sacar ventajas personales ni para enseñorearse sobre ellas sino para servirlas, principalmente a los más necesitados (Deut 17:14-20, Mar 10:42-45).
• Que el gobierno tendrá muchos mejores resultados si en su actividad se aplican los principios de la Palabra de Dios (Deut 17:14-20, Rom 13:1-4, Prov 29:2).
• Que el objetivo de los gobiernos es proteger a los más necesitados y débiles de tal manera que la justicia siempre esté presente en las relaciones sociales (Prov 31:8-9, Mat 7:12).
• Que los malos sean castigados y los buenos premiados y/o reconocidos como ejemplos dignos de imitar por otros (Rom 13:1-4); esto es, fortalecer el auto-gobierno, pues Dios no nos dio espíritu de temor, sino de amor, poder y dominio propio (2 Tim 1:7).
○ Para ello la aplicación de la justicia debe ser rápida y cumplida.
○ Junto con el auto-gobierno y como un producto de ello, el gobierno debe promover que los individuos asuman la responsabilidad por el logro de su sostenimiento y desarrollo personal y familiar (1 Tim 5:8, Prov 10:4).
○ En casos de necesidad, el Estado debe intervenir para garantizar y promover ese desarrollo sostenible. Esa intervención es de dos tipos:
§ Promoviendo la transformación de las circunstancias que están provocando que las personas no puedan ser auto-sostenibles y auto-desarrollarse.
□ Prov 31:8-9. "Abre tu boca por el mudo en el juicio de todos los desvalidos. Abre tu boca, juzga con justicia, y defiende la causa del pobre y del menesteroso."
§ Ejerciendo acciones puntuales de ayuda a esas personas solo mientras desarrollan las destrezas y capacidades necesarias para ello. Ello implica que el gobierno debe impedir a toda costa las acciones paternalistas y clientelares características del populismo actual.
□ 2 Tes 3:10: "Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma."
□ 1 Tim 5:8. "porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo."
□ Prov 10:4. "La mano negligente empobrece; mas la mano de los diligentes enriquece.
○ Que la responsabilidad de todos los ciudadanos es someterse a las autoridades (obedecerlas, honrarlas, respetarlas), hasta el punto donde ello no implique cometer un pecado contra Dios (es preciso obedecer antes a Dios que a los hombres, Hch 5:29). Ello implica además, orar por ellas constantemente para que Dios les ayude y les de sabiduría para gobernar conforme al propósito de Dios.


Para terminar, en cuanto a este tema del origen del gobierno, es importante reconocer en lo que nos enseña la Palabra de Dios, dos cosas:
• Que el plan de Dios nunca fue que el gobierno funcionara independientemente de los principios de la Palabra de Dios.
• Que si los gobernantes se apartaran de esos principios, los resultados de la acción del gobierno serían desastrosos para sus países y ciudadanos, lo que implicaría que en lugar de ser de bendición para sus naciones servirían de juicio disciplinario para regresarlos a los principios de la Palabran (Prov 29:4, Deut 17:18, Prov 29:2).

22 Mar 2016