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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

El principio de la autoridad (apuntes).



EL PRINCIPIO DE LA AUTORIDAD.
 
 
El principio de autoridad reconoce la distinción que existe entre autoridad interna y externa y afirma que el líder debe desarrollar y realzar su autoridad interior.
 
El líder natural va a ser un líder sin estudiar ninguno de estos principios. Una persona con carisma, con un aire de autoridad, con mucha fuerza mediante la cual ejerce influencia sobre las personas con las que entra en contacto, será un líder y practicará “naturalmente” muchos de estos principios. El líder natural posee una autoridad interna que hace que la persona se gane el respeto de otros y le permite ejercer una poderosa influencia en ellos en virtud de su carisma personal y su personalidad.
· Es visible en la persona.
· No puede ser suprimida.
· No depende de membresías, posiciones sociales, raza ni habilidad intelectual.
· Hace que la persona se destaque por encima de los demás à se gana la atención y el respeto de otros y ejerce influencia sobre ellos (Mat 7:29).
· Logra una influencia tal en otros que consigue que un grupo se esfuerce más allá del nivel promedio à las personas actuarán y serán diferentes gracias a lo que dice y hace.
· Si bien es cierto que una persona con una fuerte autoridad interna tendrá una mayor oportunidad de éxito que una persona sin ella, por si sola no garantiza el éxito.
· Uno de sus ingredientes es la individualidad à hace que la persona se destaque del resto.
o Otros lo consideran como una persona única, no como una del grupo, clase o multitud.
o Otros quieren estar cerca de ella por la persona misma.
o Evaluación realista de la propia autoridad y sentido de humildad.
o No siente que es mejor que los demás à la convicción de que es capaz de motivar a las personas de su grupo a alcanzar metas.
o No es orgullo à la creencia de que su visión, ideas y liderazgo son beneficiosos para el grupo.
o No recibe adulación de otras personas ni tampoco siente la necesidad de adular a otros à no depende de apoyo externo para determinar quién es, cuánto ha logrado o qué piensa la gente de ella.
o Se considera a sí misma en los términos más objetivos posibles à comprensión, perdón y aceptación de sí misma.
o Receptiva y afable, aunque nunca es condescendiente (símbolo de superioridad).
o No es débil, floja o inconstante.
o Pone cada cumplido como un tributo a los pies de Jesucristo a quién sirve.
· Todas las personas poseen semillas de este tipo de autoridad que se pueden desarrollar para beneficio de las personas a las que se guía, y sobre todo, para la gloria de Dios.
 
La autoridad externa es la que causa que la persona ejerza su influencia sobre otros en virtud de símbolos, señales y manipulaciones externas o del lugar que ocupa.
· Puede ser suprimida (cuando los símbolos o lugar cambian.
· Puede impresionar a otros pero no hará que se gane el respeto ni ejerza una especial influencia en otros como para conseguir que un grupo se esfuerce más allá del nivel promedio.
· Adquiriendo los símbolos de autoridad externa las personas pueden pasar por alto la disciplina requerida para desarrollar autoridad interna, y no adquirirla o desarrollarla.
· Puede desarrollarse manipulando situaciones y personas à autoridad basada en el ingenio y la artificialidad.
· No es mala en sí misma, si va acompañada de autoridad interna à el líder semejante a Cristo con autoridad externa buscará desarrollar su autoridad interna à subordinará la autoridad externa a la interna y ambas obrarán a favor del grupo.
 
 
El desarrollo de la autoridad interna.
· Aceptar autoridad sobre su propia persona à nadie debería ejercer autoridad sobre otros si antes no ha aprendido a aceptar autoridad sobre sí mismo à debe rendir cuentas a otros aunque esté en el más alto puesto de autoridad.
o El no tener nadie a quién rendir cuentas deja a la persona mejor intencionada en una situación con posibilidades de hacer mal uso de su autoridad.
o Ecle 5:8 à Dios quiere que cada uno seamos responsables no solamente con El, sino con otros cristianos espiritualmente maduros.
· Descubrirse a sí mismo à el desarrollo de autoridad interna comienza con el descubrimiento de sí mismo à saber quién es y estar contento con lo que sabe à darse cuenta de que se es pecador, salvo por gracia y de que habiendo sido salvado, tenemos una gran autoridad dada por Dios à no intentan ser otra persona.
o La única manera de descubrirnos a nosotros mismos es caminar cerca de Dios à en comunión con El y viendo las cosas como El las ve.
o Muchas personas se asustan ante la posibilidad de descubrirse a sí mismas -> se esconden detrás de imágenes que ellas mismas crean o del temor al rechazo o al fracaso.
· Aprender a confiar en sí mismo à desarrollar la estima propia, eliminando el, temor al fracaso.
o El temor al fracaso no es usualmente el temor al fracaso en sí, sino el temor a que los amigos lo van a abandonar, ser humillado y avergonzado y perder la estima propia.
o Puede ser vencido al darse cuenta que los resultados no son esos à los verdaderos amigos no abandonan, no humillan ni el fracaso tiene por que hacer perder la estima propia.
o Es mucho mejor intentar hacer algo grande y fracasar que no intentar nada y tener éxito à los creyentes en Cristo deberíamos siempre intentar realizar algo tan grande para Dios que esté condenado al fracaso a menos que Dios esté en ello.
o La culpa también ahora la confianza en uno mismo.
§ Algunos están programados para sentirse culpables por tener dones, habilidades o poderes especiales à son dones de Dios y no debemos sentirnos culpables por ellos à valorarlos y aplicarlos para la gloria de Dios.
§ Algunos otros culpables por sus pecados à en Cristo hemos sido perdonados y nuestros pecados han sido olvidados (Sal 103:12) à necesitamos perdonarlos y olvidarlos nosotros.
§ Otros no se aceptan a sí mismos tal como son (hábitos, aspecto personal, impedimentos, etc.) à Dios no solo nos ha perdonado sino que nos ha aceptado tal como somos (Efe 1:6) à démosle gracias por nuestros puntos positivos y aceptémonos por aquellas cosas que no podemos cambiar y dejemos que Dios tome cartas en el asunto cuando lo estime conveniente (Col 3:17) à como creyentes somos aceptados por Dios tal cual somos y a partir de allí Dios comienza un trabajo de santificación en nuestras vidas, haciéndonos más semejantes en todo a Jesucristo (Rom 8:28-29).
· Creer en la importancia de nuestra misión à Las personas que están inmersas en la importancia del trabajo de su vida, y que con mente sencilla siguen adelante con su misión, tienden a revelar una mayor autoridad interna que los demás.
o Las otras parecen estar incesantemente buscando alguna nueva moda, alguna nueva actividad que llame la atención del público.
· Recordar nuestras relaciones con otros à al desarrollar la autoridad interna debemos ser cuidadosos en nuestras relaciones con otros (no autoritarios, afables, pacientes, etc.).
o Ser reservados à compartir alegrías y penas, logros y fracasos y encontrar quién nos escuche puede ser un consuelo, pero no es frecuente.
o Respetar los derechos y las emociones de otras personas.
o Dejar que las personas noten que somos conscientes que están presentes.
o Ser sensibles a sus individualidades, logros y posiciones.
o Dar “honra al que honra merezca” (Rom 13:7).
o Mostrar respeto por los conceptos, inteligencia y habilidad de los demás.
o Usar buenos modales, ser educado y cortés.
o Respetar la personalidad de los otros, y al hacerlo, demostraremos el principio del amor à mostrar amor es una de las mejores maneras de desarrollar la autoridad interna.
· Esforzarse por lograr la excelencia à en todo lo que hagamos, hacer lo mejor que podamos (Prov 4:18).
· Creer en nuestro propio éxito.
 
 

23 Mar 2016
Referencia: Liderazgo.