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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

Roles en el matrimonio (apuntes).



LOS ROLES DE LOS ESPOSOS EN EL MATRIMONIO.



Roles en el matrimonio.
Los roles que Dios ha dado a cada cónyuge en el matrimonio.
Esposo: posición de liderazgo amoroso (Efe 5:25).
Dar honor a la esposa. (Prov 31:28b, Prov 11:16, 1a. Ped 3:7).
Esposa: posición de sumisión no impuesta. (Efe 5:24).
Dar respeto al esposo. (Prov 12:4, Prov 19:14, Efe 5:33).


Confusión de roles.
Los esposos frecuentemente ESCAPAN de sus papeles de ser autoridades servidoras y amorosas en sus familias:
Porque entraron al matrimonio sin desearlo.
Porque buscaban una sustituta de su mama y no una esposa.
Porque lo encontraron demasiado difícil o que sus esposas se opusieron.
Porque no visualizan sino el papel de proveedor y nada más.
Esa escapatoria de ninguna manera es inofensiva, sino que produce serios problemas en la seguridad y equilibrio familiar.
Una de sus manifestaciones es la dificultad de los hijos e hijas de interiorizar los patrones sanos de ejercicio de sus respectivos roles en la edad adulta.
Prov 27:8: así como un pájaro que se aleja de su nido pone en peligro la vida de sus pequeños, así un hombre que se escapa pone en peligro a su familia.
Cuando los esposos escapan, frecuentemente las mujeres asumen misiones de rescate que parecen lógicas y se fundamentan en argumentos ¨racionales¨.
Esas “misiones” que se vuelven ejercicios permanentes, les quitan a sus esposos la responsabilidad que deberían tomar en la dirección, protección, seguridad y estabilidad de la familia y la ponen donde Dios nunca quiso que estuviera.
Dios no creó a la mujer de la cabeza del hombre para que fuera su autoridad.
Dios la creo de su costado (lugar de protección, cobertura, seguridad).
Isa 3:12-26 describe las consecuencias de que quienes deben ejercer la autoridad amorosa y de servicio no asuman su rol, así como expresa el desagrado de Dios con las condiciones que resultaron (la exaltación de las mujeres a las posiciones de autoridad que deberían ejercer sus esposos).
La consecuencia es una confusión de los roles en el matrimonio:
La esposa asume una posición de autoridad usurpada, y
El esposo asume una posición de sumisión involuntaria.
1 Tim 2:12 revela que el liderazgo femenino sin la sujeción a sus esposos, en la iglesia o en el hogar, no es el plan de Dios.
Prov 12:24 habla de que la mano negligente lleva a una persona a estar en sumisión indeseada respecto a otra a la cual no le correspondería estar sujeto.
El resultado en general para los dos es una relación sumamente insatisfactoria, frustrante, desmotivante, que constituye la base emocional y ¨racional¨ suficiente para justificar una relación externa que lleve al adulterio o para justificar el divorcio.
La única solución al conflicto.
Sal 119:59 Considere mis caminos y volví mis pies a sus testimonios.
Arrepentimiento.
Cambio de mente (endiosamiento),
Cambio de sentimientos
Cambio de voluntad (morir a mi mismo y someterme a Dios).
Cambio de conducta.


Las funciones de cada cónyuge en el matrimonio.
Dios establece una comparación entre la relación del matrimonio y la relación de Jesús con la Iglesia.
La relación se basa en el pacto.
No significa una relación de rompimiento
Jesús deja a su Padre para establecer un pacto con la Iglesia.
Mantuvo su relación con el Padre.
De Jesús hacia la Iglesia:
Relación principal.
Hizo pacto con ella: la amó, la cuidó, la alimento y dio su vida por ella.
Se despojo de todo cuanto significa ser Dios, para establecer relaciones con ella.
De la Iglesia hacia Jesús:
Dejar todo para seguirlo.
Relación de los esposos entre sí.
El modelo de la relación del esposo con su esposa es Cristo en su relación con la Iglesia (Efe 5:21-33).
Autoridad (cabeza/responsabilidad). (Gen 2:15-16).
Autoridad de servicio: el mayor sirva al menor y de su vida por ellos (Mar 10:42-45).
Autoridad de perdón y aceptación (Cristo nos perdonó primero a nosotros / parábola de los dos deudores).
Autoridad en amor (nosotros amamos a Cristo porque El nos amo primero).
Autoridad para edificar, elevar, valorizar.
Autoridad para cuidar, guardar, proteger.
Permanencia. (Gen 2:22-24; Mat 19:5-6).
Nada ni nadie nos puede separar del amor de Dios (Rom 8:38-39).
El matrimonio es permanente, no eterno.
Unidad.
Que seamos uno (Gen 2:24, Jn 17:20-23, Ecle 4:9-12).
El es la vid, nosotros los pámpanos; separados de El nada podemos hacer (Jn 15:1ss).
Transparencia.
El matrimonio no debe tener secretos (con sabiduría).


El rol del hombre en el matrimonio (Efe 5:21-33).
El rol de Jesús hacia la Iglesia.
Le garantiza su amor y lealtad.
Le provee todo lo que el Reino de Dios ofrece.
La consuela, la perdona y sana.
Le enseña, la sirve y la guía.
Le da propósitos santos a su vida.
Intercede por ella.
Le da fortaleza, la exhorta y la alienta.
Es un ejemplo del corazón de Dios.
Respeta la autoridad.
Se opone al pecado.
Discierne los espíritus.
Tiene autoridad sobre las tinieblas espirituales.
Las funciones del esposo.
Reafirmador.
Las esposas necesitan ser amadas y apreciadas.
Son sensibles a las motivaciones
Necesitan ser reafirmadas con palabras y con hechos.
Servidor.
Ejercer en amor la autoridad que se te ha otorgado.
Ser ejemplo de firmeza a pesar de las circunstancias.
Resistir al enemigo, no a la familia.
Recibir sabiduría y consejos de la esposa y de la familia.
Proveedor.
No solo para las necesidades físicas, sino también para todo lo que implica vivir en el reino: espirituales, emocionales, psicológicas y físicas.
Ser fuente principal de enseñanza del evangelio para la familia.
Ser instrumento para traer salvación, sanidad, liberación, e identidad a cada miembro de la familia y para que logren la plenitud del Espíritu.
Dar a las vidas un propósito santo.
Ejemplo del corazón de Dios.
Siempre dispuesto a la reconciliación y a la restauración (perdonar, servir y sanar).
Espíritu humilde y corazón alegre.
Amante, protector.
Sensible a las necesidades de la esposa y de la familia (espíritu, alma y cuerpo).
Consolador conforme al Espíritu y no conforme a mis sentimientos.
Ministrador de la Palabra.
Responder por amor y no por lástima.
No renunciar al deber de protegerla.
Ser un amante gentil y constante.
Ejemplo de la soberanía de Dios.
Asumir una posición firme e intransigente contra el pecado.
Mantener a la familia en las sendas del Señor, señalando aquellas áreas que necesiten corrección.
Combinar la exhortación con el amor y el aliento.
Siempre edificador con las palabras.
Respetar la autoridad dada por Dios para que su propia autoridad sea respetada.
Intercesor.
El principal intercesor a favor de la esposa y la familia. Responsable de la intercesión a favor de ellos.
Tomar autoridad sobre las tinieblas que atentan contra la familia.
Discernir espiritualmente la actividad del enemigo y de las inclinaciones carnales en la familia.


La mujer como persona y como esposa.
Características de la mujer como persona (Prov 31:10-31).
Ejemplar, fuerte, firma, inconmovible.
Integra  como es en público es en privado, veraz, de palabra.
Sabia  tiene temor de Dios, es consecuente con la Palabra de Dios.
Plantada sobre la Roca (Cristo).
Las circunstancias no la hacen cambiar (no es de doble ánimo).
Las circunstancias adversas no la debilitan ni la desaniman; más bien en medio de ellas es un asidero fuerte.
No pierde el tiempo  lo aprovecha.
Se dedica a las cosas de mujeres sin frivolidades.
No es feminista, no busca poder, no compite con el hombre.
Lo complementa.
Esta segura, contenta, agradecida, con su feminidad.
No tiene necesidad de buscar reafirmación con actitudes de rebelión hacia el hombre o de exacerbación de lo femenino, porque encuentra su afirmación en Dios.
Pone todo su empeño en desarrollar todo su potencial de mujer.
Dadora generosa.
Se da a sí misma para el bienestar de los suyos, con alegría, sin renegar, sin quejarse, con satisfacción.
No mira solo por sí misma, sino por todos los que están a su alrededor.
No se estima superior a los demás  sirve.
No solo toma medidas prudentes para ella misma sino que da consejos prudentes a los demás.
La ley del amor y la bondad está escrita en su corazón y se demuestra en sus palabras y en sus hechos.
Su corazón está lleno del otro mundo, aún cuando sus manos estén ocupadas en este mundo.
Teme al Señor  es la belleza de su alma y dura para siempre.
Firme para soportar las adversidades.
Características de la mujer como esposa (Prov 31:10.31).
Quién halla esposa, halla el bien.
No es lo mismo hallar mujer que hallar esposa  compañera, amiga, camarada, amante.
El corazón de su marido está en ella confiado.
Puede abrir con ella su corazón, exponer sus sentimientos y emociones, sus temores y sus alegrías, sus planes, sus errores, sus éxitos y sus fracasos, lo más íntimo de su ser, sin temor a ser menospreciado, criticado, recibir burlas o heridas, regaños, rechazo, etc.
Cuidadosa con las ideas de su marido: discreta, leal, sus palabras demuestran sabiduría.
Puede estar seguro de que lo que diga no va a ser usado posteriormente en su contra.
Es confiable en todo sentido  su actividad constante es hacerle el bien a su marido.
Sus palabras son sabias.
Medicina y no espada.
Construyen no destruyen.
Anima, no desanima.
Fortalece, no debilita.
Bendice, no maldice.
Motiva, no critica.
Deja que sus obras sean las que hablen por ella y la alaben.
Sus obras son tan buenas que son evidentes no solo para su familia sino para los de afuera  honran a su marido; no lo deshonran.
Se gana la estima y el afecto de su marido con sus hechos más que con sus palabras.
Amada, respetada, útil, honorable.
Dispuesta a que él mande sobre ella.
Ayuda fuertemente a su marido en la administración de todos los aspectos de la vida familiar.
Administradora prudente.
Provee bien para su casa.
Gasta con cuidado y ahorra.
Se esfuerza mucho en cumplir con sus deberes y responsabilidades y lo hace bien, sin quejarse, con alegría, motivada.
El es feliz con ella porque su actividad constante es hacerle el bien.



24 Mar 2016