Estudio Bíblico

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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

Forma de pensar defectuosa.



Hermenéutica: la forma como interpretamos las cosas tanto las relacionadas con Dios como con la vida y el mundo.
La cuestión es si nuestra interpretación de Dios, la vida y el mundo es la correcta.
Por lo general es defectuosa. No está anclada en el Manual de la vida sino en el manual del que nos quiere arruinar la vida (el diablo, el mundo, la carne), en el manual de los deseos de los ojos, de los deseos de la carne y de la vanagloria de la vida (1 Jn 2:15-17).
Ejemplos abundantes de ello encontramos en la Palabra:
• Sal 73.
• 1 Sam 17: los soldados israelitas frente a Goliat.
• El pueblo de Israel (los doce espías)
• Salomón (la búsqueda de satisfacción personal),
• Hoy, los cristianos, ante la Segunda Venida de Cristo.

El gran problema de una hermenéutica defectuosa es que está basada en lo que quisieramos que fueran las cosas, no en como realmente son.
Dios en Su Palabra nos enseña como las cosas son.
Nuestra mirada no debe estar en lo terrenal (temporal, de muy corta, cortísima duración en cuanto a la verdadera duración de la vida --que es eterna--).

Ello nos afecta la perspectiva verdadera de Jesús. Nos apropiamos de un Jesús parcial en lugar del Jesús verdadero. Y esa imagen parcial de Jesús nos puede llevar a errores, herejías y apostasía.

La Palabra nos enseña cuatro facetas de Jesús que necesitamos considerar en su totalidad:
• Una, como el Hijo de Dios, exactamente igual que Dios, con todas sus cualidades y características (no hay dos Dioses, uno en el Antiguo Testamento y otro en el Nuevo).
• El Dios Todopoderoso.
• Otra, como el Salvador de nuestros pecados y de las consecuencias del pecado (lleno de misericordia y gracia).
• La tercera, como el Señor de nuestras vidas (quién manda y a quién necesitamos obedecer).
• Cuarta, como el Juez delante de Quién hemos de entregar, tarde o temprano, cuentas de nuestras obras como creyentes y de la obediencia a Su Palabra (Apo 20:11-15) (Apo 1:12-16).

Estamos cerca de su segunda venida, y si no lo estamos, de todos modos, en algún momento de nuestra vida, que puede ser de hoy mismo en adelante, nos vamos a presentar delante de Él, y lo que hayamos hecho y como hayamos respondido a Su Palabra va a ser juzgado .
Prosigo a la meta del supremo llamamiento.
○ Rom 2:5. "Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios,"

Vivir en el equilibrio entre el amor de Adios y el temor a Dios.
No podemos tomar a Dios y la vida cristiana a la ligera.

28 Mar 2016
Referencia: Mentalidad.