Estudio Bíblico

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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

El Espíritu Santo en nuestra vida cotidiana.



Las funciones del “Parakleto”.
 
El Señor Jesús, estando cerca del final de su ministerio les informó a sus discípulos de la venida del Espíritu Santo como otro “Parakletos” (Jn 14:16), lo que implicaba la venida de “otro de la misma clase” que Jesús, uno semejante a Él, que expresaría toda la plenitud de Dios, que se quedaría con ellos para siempre.
Ø Jn 14:16. “Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:”
 
De acuerdo a lo que nos enseña la Palabra de Dios, el título que Jesús le da al Espíritu Santo como “Parakletos”, es porque Él quería significar con ello que el Espíritu Santo es:
 
Ø El que nos llama, aplica la salvación a nosotros, nos santifica y nos glorifica.
○ Rom 8:30. “Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.”
 
Ø El que nos ayuda a que todas las cosas obren para bien formando el carácter de Cristo en nosotros.
○ Rom 8:28-29. “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.”
○ Gal 5:22-23. “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.”
 
Ø El Transformador de nuestro carácter (hacer morir las obras de la carne, victoria sobre la tentación y el pecado).
○ Jn 14:15-16. “Si me amáis, guardad mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador (Ayudador para guardarlos) para que esté con vosotros para siempre:”
○ Rom 8:12-13. “Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.”
○ Ezeq 11:19-20. “Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne, para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea a ellos por Dios.”
○ Ezeq 36:26-27. “Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.”
○ Sal 51:10-12. “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí. No me eches de delante de ti, y no quites de mí tu santo Espíritu. Vuélveme el gozo de tu salvación, y espíritu noble me sustente.”
 
Ø Las arras, la garantía de nuestra salvación y redención.
○ Rom 8:11. “Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.”
○ Rom 8:23. “y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.”
○ 2 Cor 1:21-22. “Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios, el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones.”
○ Efe 1:13-14. “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.”
 
Ø El que nos infunde la seguridad de ser hijos e hijas de Dios.
○ Rom 8:14-16. “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.”
 
Ø La presencia plena de Dios siempre presente en nosotros (Jn 16:13-15, 1 Cor 2:9-12).
○ Jn 16:13-15. “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.”
○ 1 Cor 2:9-12. “Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido,”
 
Ø Otro de la misma clase que Jesús, uno semejante a Jesús que se quedaría con nosotros para siempre. Alguien íntimo con nosotros, cercano y más que cercano, pegado. Listo para acudir en nuestra ayuda en medio de cualquier necesidad. Que nos ampara, cobija, protege, consuela, ayuda, ánima y nos guía para llevarnos a lugares de bienestar.
○ Jn 14:15-18. “Si me amáis, guardad mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce; pero vosotros lo conocéis, porque vive con vosotros y estará en vosotros. No os dejaré huérfanos; volveré a vosotros.”
○ Rom 8:26-27. “Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.”
 
Ø El que nos imparte la seguridad para seguir adelante en la vida a pesar de cualquier obstáculo, fracaso o lucha que tengamos que enfrentar, sabiendo que al final seremos más que vencedores. sobre cualquier situación –buenas nuevas a los abatidos--.
○ Isa 61:1. “El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos,”
○ Rom 8:31. “¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”
○ Rom 8:37-39. “Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”
 
Ø El que nos trae sanidad para las heridas y cicatrices del corazón, para todos los sentimientos fracturados, que están allí como resultado de que en el transcurso de la vida hayamos sido lastimados
○ Isa 61:1-3. “El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado ... a vendar a los quebrantados de corazón,... a consolar a todos los enlutados; a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado;”
 
Ø El que nos liberta de las ataduras y pensamientos del pasado, de la carne, que nos impiden o nos pueden impedir avanzar hacia el buen propósito de Dios para nosotros (la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta).
○ Isa 61:1. “El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a ... publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel;”
○ 2 Cor 10:3-5. “Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,”
○ Rom 12:1-2. “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”
○ Rom 8:5-9. “Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros.”
 
Ø El que nos enseña la Verdad, revelándonos la Voluntad del Padre específica para las situaciones cotidianas que enfrentamos –el año de la buena voluntad de Dios—y nos guía a toda Verdad, iluminándonos con Su Luz y con la Palabra que es Su Espada –dar vista a los ciegos--.
○ Isa 61:1-2. “El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a ... proclamar el año de la buena voluntad de Jehová,”
○ Jn 14:26. “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.”
○ 1 Cor 2:12. “Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido,”
○ Efe 1:17. “Y tomad ... la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios;”
○ Sal 119:105. “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.”
 
Ø El Abogado Defensor, que da testimonio de que hemos sido hechos la justicia de Dios en Cristo cuando lo necesitamos y cuando otros nos quieren acusar y/o condenar (Rom 8:1), que habla bien de nosotros.
○ Rom 8:1. “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.”
○ Rom 8:16. “El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.”
○ Job 31:35. “¡Quién me diera quien me oyese! He aquí mi confianza es que el Omnipotente testificará por mí, aunque mi adversario me forme proceso.”
 
Ø El Maestro que nos enseña.
○ 1 Cor 2:12-13. “Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.”
○ Jn 14:26. “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.”
○ Jn 16:12-13. “!Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir”.
○ Isa 11:2-3. “Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová. Y le hará entender diligente en el temor de Jehová.”
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Ø El Guía que nos dirige a toda Verdad, y a conocer las cosas que habrán de suceder para que tengamos vida y paz.
○ Rom 8:14. “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.”
○ Efe 5:17-18. “Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.”
○ Sal 143:10. “Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud.”
○ Jn 16:13. “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.”
○ Sal 48:14. “Porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre; Él nos guiará aun más allá de la muerte.
 
Ø El Intercesor que obtiene mediante súplicas.
○ Rom 8:26-27. “Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.”
 
Ø El Ayudador que suprime nuestra incapacidad y nos capacita para poder con la vida.
○ Hch 1:8. “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.”
○ Efe 1:19-23. “y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.”
○ Rom 15:13. “Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.”
 
Ø El Amigo Inseparable que siempre está con nosotros en toda circunstancia para ayudarnos con Su Sabiduría.
○ Jn 14:16-17. “Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.”
○ Sal 48:14. “Porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre; Él nos guiará aun más allá de la muerte.
○ Isa 11:2-3. “Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová. Y le hará entender diligente en el temor de Jehová.”
 
Ø El que nos ayuda a vencer el temor y nos llena de valor y suprime nuestra incapacidad frente a toda situación.
○ Rom 8:15. “Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!”
○ Rom 8:26. “Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad;”
○ 2 Tim 1:7. “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.”
 
Ø El que nos motiva y dirige a realizar obras nobles, soñar sueños y cultivar pensamientos elevados.
○ Rom 8:5-9. “Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros....”
○ Efe 2:10. “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”
 
Ø El que nos regala dones para provecho nuestro y de otros.
○ 1 Cor 12:4-11. “Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.”
 
Sin lugar a dudas, cuando Jesús calificó al Espíritu Santo como otro “Parakletos” era porque tenía en mente que el Espíritu Santo, por todas las funciones que cumple en nuestra vida es todo lo que necesitamos para vivir vidas fructíferas, vidas victoriosas, vidas llenas de significado y propósito, en suma, vidas plenas. En este sentido Él es como “El Yo soy el que soy”, el “Shaddai”, el “Más que suficiente”, porque Él es Dios, la plenitud de Dios viviendo en nosotros.



v Habita dentro de cada uno de nosotros, los hijos e hijas de Dios.
Ø Para guiarnos, recordándonos y/o iluminándonos la Palabra, y/o dándonos instrucciones específicas.
○ -Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. (‭S.Juan‬ ‭14‬:‭26‬ RVR1960)


Ø Guiándonos a tener una mayor comunión con el Padre, el Hijo y con Él mismo.
○ Sant 4:5. “¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?”

v Nos provee el poder para vivir nuestras vidas en santidad, haciendo la voluntad de Dios.

Ø Jn 14:15-17. "Si me amáis, guardad mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros."
 
Derrama el amor de Dios en nuestro corazones (Roim 5:5).

Es el Espíritu de Santidad (Rom 1:4).

Vivificará nuestros cuerpos mortates (Rom 8:11).


v manteniéndonos a cada uno firmemente en la familia de Dios y llevándonos en el proceso de perfeccionamiento hasta que nuestra redención sea plenamente manifestada.


Ø 2 Cor 3:18. “Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.”

Ø Fil 1:6. “estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;”






07 Abr 2016