Estudio Bíblico

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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

La necesidad de nuestra transformación (apuntes).



Necesidad de transformación.
Como auténticos creyentes, necesitamos vivir la vida que creemos, hablar la verdad, amar con generosidad, reconocer sin demora nuestras faltas, admitir la debilidad sin titubeos. Eso se llama una vida auténtica, una vida que confirma la verdad de las Sagradas Escrituras.
La auténtica vida cristiana es imposible e inexplicable sin el Espíritu Santo. El Espíritu de Dios es el poder que subyace a la autenticidad.
El Espíritu Santo nos brinda el poder necesario para llevar una vida cristiana normal: una vida cotidiana, creíble, semejante a Cristo, que se mantiene auténtica día a día.
Una vida cristiana que es normal también es una vida transformacional, en la que el Espíritu Santo es más que una “ayudita”, es el motor, la dinámica, de esa transformación, que incluye cosas prácticas como el poder de controlar la lengua, la fuerza para enfrentar los desafíos cotidianos, la capacidad de limpiar los pensamientos, protegernos de la tentación de manera que no nos hundamos en sus trampas, Jesús nos prometió que enviará al Espíritu de Dios y que al enviarlo , Él nos proporcionaría el poder (capacitación divina para vencer las fuerzas carnales dentro de nosotros)) necesario para vivir como testigos suyos (que los demás observaran la autenticidad de nuestras vidas con respecto a nuestra fe).
Cuando estamos viviendo situaciones delicadas que ponen nuestra fe a prueba y que amenazan hundirnos también necesitamos al Consolador para que nos sostenga (eso es lo que hace un Consolador). Y para eso es que lo tenemos. El Espíritu en nosotros y en control, obra una notable diferencia en nuestras situaciones.

07 Abr 2016