Estudio Bíblico

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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

Discipulado, discípulo.



Un discipulador es más que un amigo. Un amigo te ama tal como eres, pero un discipulador te ama demasiado para dejarte como eres porque está más interesado en tu éxito que en tu afecto. Un amigo es un porrista de lo que haces (bueno o malo a veces) pero un discipulador es un guía que te alinea al cumplimiento profético de Dios para tu vida. Un amigo es un amigo, un discipulador es como un padre.
 
“Muchos creyentes son impacientes espiritualmente, y prefieren un toque rápido del Señor y de la unción, al paso –mas lento y menos dramático, pero más exigente—de la disciplina y el trabajo de los discipuladores. En realidad, tanto el toque de la unción como el lento aprendizaje de los discipuladores, son vitales para la estrategia de Dios para alcanzar a las naciones. El toque de la unción libera la fe y cambia las vidas espirituales, mientras que la labor de los discipuladores transforma la cultura.” (Mat 28:18-20). (Jim W. Goll y Lou Engle, "La Revolución de Elías", versión editada)
 
En el ministerio terrenal del Señor Jesucristo, las personas que lo escucharon captaron con claridad las expectativas de lo que podían recibir de Jesús; pero también captaron con igual claridad LAS EXPECTATIVAS de lo que Jesús esperaba de ellos, así que si una de ellas decidía recibirlo, tenía que estar consciente de lo que Jesús esperaba de ella, tanto como de las bendiciones que podía gozar al convertirse en un seguidor de Jesús. Mat 6.33 lo deja muy en claro: busca el Reino de Dios y su justicia (Señorío, obediencia, Autoridad), y todo lo demás nos vendrá por añadidura.
 
El creyente seguirá siendo solo creyente si se estanca en el nivel salvífico de la Gracia obteniendo solo el nivel básico de la bendición de Dios (El suplirá todas sus NECESIDADES conforme a Sus riquezas en gloria) y cumpliendo Sus planes y Sus propósitos también solo en un nivel básico; pero si se convierte en discípulo, al abrazar también la verdad, entrará en otro nivel de bendición (Hijo, yo deseo que tú seas PROSPERADO EN TODAS LAS COSAS y tengas SALUD, así como prospera tu alma). Esto implica un compromiso. Hoy, muchos quieren la bendición de la salvación sin el compromiso del discipulado, sin entender a cabalidad Rom 10:8-10: necesitamos el compromiso de aceptar el Señorío de Cristo sobre nosotros para ser salvos (no hay salvación sin señorío).
 
Al enfatizar en Mar 16:15 sobre Mat 28:18-20 se diluye la orden de ENSEÑAR todas las cosas que Jesús mandó (esto implica en el creyente, el equilibrio entre LA GRACIA Y LA VERDAD, Jn 1:17).
La predicación del evangelio bajo el concepto de Mat 28:18-20, contribuye a darle a la Iglesia el enfoque en la edificación del reino de Dios en la vida de las personas, sus familias y todas sus actividades, así como en la creación de la infraestructura para ello, proveyendo al creyente de una cobertura total en todos los aspectos y actividades, no solo en lo eclesiástico.
 
Bajo la limitación que implica para la Iglesia el sobre-énfasis en Mar 16 y el error interpretativo del discipulado que se deriva de esa óptica, podemos convertir la iglesia en “reunión congregacional”, o una especie de culto religioso, reunión motivacional y/o club social, muy alejadas del concepto del reino de Dios.

23 Jun 2017