Estudio Bíblico

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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

Cristianismo: secta, religión, filosofía o estilo de vida



SECTA.
• Doctrina o enseñanza generada a partir de un maestro famoso (humanismo).
• Que busca asumir el control y manejar la mente de sus seguidores.
• Para lo cual los aisla y/o separa de todas sus anteriores relaciones.
• Usa el miedo y/o el temor como arma de control.



RELIGIÓN.
Conjunto de normas de cumplimiento obligatorio por las cuales el ser humano pretende acercarse a Dios exhibiendo su propia justicia, sus buenas obras.



FILOSOFÍA.
• Amor al conocimiento.
• Conocimiento por el conocimiento, aunque no cambie.
• Conocimiento mental.



CRISTIANISMO.
• Mat 6:33: buscar el Reino (gobierno, señorío) de Dios y Su justicia (carácter, fruto, estilo de vida).
• Jn 3:30: Que El crezca y yo mengüe.
• Gal 2:20: Ya no vivo yo, Cristo vive en mí.
• Abarca la vida total: espíritu, alma, cuerpo, familiar, social, etc.
• Como resultado todo lo demás nos va a ser añadido: dones, bendiciones, ministerio.
• La caída:
o Muerte espiritual: separación del hombre de Dios.
o Muerte emocional: pérdida de identidad, temor, vergüenza.
o Muerte física: el cuerpo comienza a deteriorarse.
o Muerte social: señorío hombre sobre mujer, posibilidad del abuso.
o Muerte ecológica: la tierra producirá espinas y cardos.
o Muerte económica: con el sudor de su frente comerá su pan.
• Salvación.
o Debe afectar, para vida, las mismas cosas que la caída afecto para muerte:
o Jn 3:16, Luc 4:18-19, Rom 8:19-21, Mat 22:36-40, 2 Cor 5:18-21  Mat 5:13-16, Mat 13:30.
En consecuencia, el cristianismo es una toma de posición frente al mundo en forma total. Un compromiso con Dios total (en todas las áreas de la vida): conjunto de responsabilidades que alteran todos los aspectos de la vida:
* El carácter, las actitudes y el estilo de vida.
* La forma de pensar y ver las cosas.
* La comprensión de la sociedad y del mundo que nos rodea.
* Las finanzas personales.
* Las relaciones interpersonales y las instituciones humanas en general.
* Nuestro propósito en el mundo.
* Toda la vida en general.
Sal 90:12: enséñanos a contar nuestros días para adquirir sabiduría para vivir.
o Adquirir perspectiva y profundidad para entender el propósito de la vida.



EL CRISTIANISMO.
Busca conectar al individuo con Dios, consigo mismo y con las demás personas en una forma dinámica, a partir de la fe en Dios, expresada en la aceptación de Cristo como el Salvador y el Señor de nuestras vidas.
Y a partir de esa aceptación, se convierte en un estilo de vida, un proceso dinámico en el que modelamos, no perfección, sino crecimiento y desarrollo a lo largo del camino.
Implica vivir bajo los principios que la Biblia establece, relacionados con las responsabilidades que el creyente tiene hacia la sociedad en el sentido más amplio, como lo es la familia, el gobierno, la legislación, la economía, la educación, la política, la ciencia, etc., sin desestimar otras responsabilidades como la lectura de la Biblia, la acción de gracias, la alabanza, la adoración, la oración y el ministerio cristiano al interior de la iglesia local.



VIVIR CON RESPONSABILIDAD.

La responsabilidad humana no puede entenderse aparte de la relación de la persona con un Dios personal (en cuanto persona, no en cuanto creación personal), cuyo diseño para el mundo se presenta en la Biblia. Es imposible tomar en serio a Dios sin tomar en serio su Palabra.

Nuestra responsabilidad delante de Dios deriva de los siguientes hechos.
Dios creo el mundo con orden y armonía y lo hizo bueno (Gen 1:3-25, 31).
Luego de crear el mundo, lo puso bajo el cuidado de los seres humanos para que cuidaran de él y lo labraran (Gen 1:26-30).
Ese cuidado y labranza tenía características específicas: fructificar, multiplicar, llenar la tierra, sojuzgarla y señorear (Gen 1:28).
En consecuencia, Dios nos creó para:`
* La procreación y para vivir en familia y en sociedad.
* El trabajo y la cultura.
* Tener comunión con El.
* Desarrollar relaciones entre nosotros que honraran a Dios y ennoblecieran al ser humano.

Pero el hombre y la mujer desobedecen a Dios (Gen 3:1-6).
Conocen la diferencia entre el bien y el mal (en 3:7).
La revelación del mal se convirtió en seducción (Sant 1:13-15, Rom 7:21, 23).
Esa seducción se convierte en la esclavitud de su voluntad (Gen 6:5), y da lugar a la depravación del ser humano, lo que no significa que haga tan solo perversiones, sino que su voluntad está atada a la desobediencia a Dios y que nada de lo que hace por sí mismo puede recomendarlo ante Dios para los fines de la salvación.

A partir de la caída, el orden y la armonía del mundo original creado por Dios se convierte en desorden institucional a cada paso que el ser humano da.


HCH 17:26-27.

Cada ser humano está preñado de propósitos de Dios para su vida.
Dios lo ha puesto en un linaje, una familia, un país, con un propósito específico.
Aún al impío para el día malo (Prov 16:4).

Dios ha puesto en cada ser humano un hambre de eternidad (Ecle 3:11) para que lo busquemos (Hch 17:27).

Dios creo al ser humano a su imagen (Gen 1:26-27).
No dice que poseemos su imagen.
Dice que somos su imagen.
Al buscar a Dios lo hacemos al impulso de esa imagen en nosotros.
Ella nos conduce a actuar como El, a imitarlo, a servir a los demás como El.
Implica representarlo en todo cuanto hacemos.

De ahí que cuando no lo buscamos, nuestra vida no tiene ninguna clase de sosiego, ni paz, ni gozo.
Puede tener bienestar material pero no tiene bienestar general.
De ahí que los seres humanos, para encontrarnos plenamente con El, necesitamos cambiar nuestra mente.
Buscar a Dios implica un cambio de forma de pensar en cuanto a la realidad.
La realidad no es algo que subsiste por sí misma o que tiene vida propia.
La realidad en la que nos encontramos metidos está abarcada por Dios (Hch 17:28, Hch 17:24, Rom 11:36, Col 1:16)

Dios es la primera y máxima realidad.
Los esfuerzos por quitarle a Dios ese lugar no son más que una puerta de escape para evadir las responsabilidades que tenemos frente a El.
 Prov 16:25, Prov 14:12.
Son intentos vanos, más o menos solapados del ser humano, de tomar bajo su cargo el control de su propia vida y de su entorno, y de ser responsable solo ante sí mismo.
Como dice San Agustín: "Tu nos has hecho para ti, y nuestras almas no descansarán hasta que descansen en ti".

Nuestro propósito pleno en Dios lo encontraremos cuando comencemos a caminar en ser, en todas las actividades y relaciones que desarrollamos, los y las mejores representantes de Dios que podamos ser. Así llevamos adelante el propósito de Dios (2 Cor 5:17-21).



08 Abr 2008
Referencia: Fundamentos.