Estudio Bíblico

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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

Esposas, insujeción.



LA INSUJECIÓN DE LA ESPOSA.

Existe la idea de que el esposo y la esposa, cuando se trata de planes en la familia, deben estar de acuerdo para echarlos a andar, basándose en que el esposo y la esposa son uno, sin embargo esto no es así por las siguientes razones:
Este principio era aplicable para cuando el esposo y la esposa no tenían la naturaleza pecadora (Gen 2).
Por la entrada del pecado, la naturaleza original se corrompió, y ahora, tanto el esposo como la esposa tienen en su contra la carne para el logro de esa unidad, por lo tanto, la carne puede interponerse en esa unidad. Ejemplos típicos de este problema son:
Uno. Cuando Eva le dió a Adán a comer del fruto prohibido  el pecado entró en el mundo y pasó a todos los seres humanos.
Dos. Mical, la esposa de David, lo menospreció por estar haciendo la voluntad de Dios  como consecuencia quedó estéril permanentemente.
Tres. Cuando en la impaciencia de Sara, esta le dijo a Abraham que se acostara con Agar para tener un descendiente  se inició el permanente conflicto entre los árabes y los judíos.
Por lo tanto, el acuerdo no siempre va a ser posible, aún cuando uno de los dos tenga la posición correcta de acuerdo con la voluntad de Dios.

Dios resolvió el problema mediante el principio de la autoridad del marido y la sujeción de la mujer, sin obviar el principio de que la mujer es ayuda idónea del marido y puede aconsejarle, pero ello no implica que el hombre deba hacerle caso a su mujer si estima, según su propio criterio, que lo que él está determinando es la voluntad o la dirección de Dios o lo que parece correcto en determinadas circunstancias (principio de la autoridad).
Si el marido se equivoca, es su responsabilidad, no de la mujer.
La mujer debe sujetarse al marido y obedecerle salvo que el marido esté determinando algo que es flagrante pecado y que la pueda arrastrar a ella (estorbo del pecado).

Dios no va a violar el principio de autoridad, aún en aquellos casos en los cuales la mujer aparentemente tenga una mayor espiritualidad que su marido  el caso de José y María cuando el ángel le hablaba a José y no a ella para darle instrucciones respecto a la dirección que debía tomar la familia.

Si la mujer, haciendo caso omiso de esta serie de principios (autoridad, ayuda idónea y sujeción), se rebela contra el esposo (activa o pasivamente  siguiendo al marido de mala gana), ello va a traer consecuencias, no solo para ella sino también para toda la familia (Rom 13:1-5).
El esposo  la autoridad de Dios  siervo de Dios (no implica que va a ser perfecto porque perfecto 100% solo Dios).
La esposa, si no se sujeta, a lo establecido por Dios resiste  a Dios mismo resiste.
Acarrea condenación para sí misma y problemas para su familia.
Amos 3:3: ¿adonde irán dos si no estuvieren de acuerdo?.
Mar 3:25, Luc 11:17  una casa dividida contra sí misma no prevalecerá (no se sostendrá, será asolada, caerá, no permanecerá).


2 SAM 6:16-23  MICAL LA ESPOSA DE DAVID:
Menospreció a David (su llamado, su ministerio, su servicio a Dios) en su corazón (de la abundancia del corazón habla la boca  lo expresó).
Nunca tuvo hijos hasta el día de su muerte (Dios estuvo contra ella: el menosprecio que dio, cosechó).
1 Sam 2:10: los adversarios del ungido serán quebrantados y el poder de su ungido será exaltado.
1 Sam 24:6, 2 Sam 24:10: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano (o mi boca, o mi corazón) contra él; porque es el ungido de Jehová (y eso que humanamente David tenía todas las razones humanas para hacerlo).
1 Sam 26:9: David respondió a Abisai: No le mates; porque ¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová, y será inocente?
1 Sam 26:11: guárdeme Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová.
1 Sam 26:16: esto que has hecho no está bien. Vive Jehová que sois dignos de muerte, porque no habéis guardado a vuestro señor, al ungido de Jehová.

07 Dic 2008
Referencia: Esposas (02).