Estudio Bíblico

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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

La Iglesia de la Ciudad: hacia nuevas formas de organización.



LA IGLESIA DE LA CIUDAD.



INTRODUCCIÓN.


Las ciudades y las naciones en la Biblia, y por ende, para Dios y Su plan, son de una importancia primordial.
• Ciudad (es) se menciona 1,180 veces (en la RV60).
• Nación (es) se menciona 548 veces (en la RV60).
Mat 28:18-20 nos habla de la importancia de evangelizar las naciones, pero para comenzar a evangelizar las naciones la instrucción que el Señor les dió a sus discípulos en Hch 1:8 fué que comenzarán en Jerusalén (la ciudad), siguieran a Judea (la nación) y posteriormente a otras naciones, obviamente comenzando con las ciudades principales de las mismas.
"Las ciudades son la mente y el corazón de las naciones" (John Dawson, "La reconquista de tu ciudad").
"Las ciudades son la cúspide de la sociedad en donde las ideologías, la cultura y las modas nacen, se desarrollan y fluyen para influenciar a toda su población" (Floyd McClung, "Viendo nuestras ciudades a través de los ojos de Dios").
En el Antiguo Testamento, la presencia de Dios se estableció en la ciudad de Jerusalén donde
Salomón construyó el Templo.
Cuando sea el fin de estos tiempos, descenderá del cielo una santa ciudad, la Nueva Jerusalén, que será el tabernáculo de Dios con los hombres y El morará con ellos en esa ciudad (Apo 21:2-3).
La restauración de la obediencia a la Palabra de Dios en Israel después de la destrucción de los muros de Jerusalén y de la dispersión comenzó con la edificación de los muros de la ciudad, que es equivalente a la restauración de la ciudad.




LA NIVELES DE AGRUPACIÓN DE LOS CREYENTES EN LA IGLESIA.


La iglesia que el Señor Jesucristo vino a fundar es una sola (Hch 2:47, 1 Cor 12:12, 1 Cor 12.18) conformada por todos los que creen en Su Nombre y a quienes les dio postestad de ser llamados hijos de Dios (Jn 1:12).
Los niveles básicos que encontramos en la Biblia respecto a la agrupación de las personas en la iglesia son:
UNO. "Donde dos o tres se reunen en Su Nombre" (Mat 18:20).
DOS. Las casas (Col 4:15, 1 Cor 16:19, Hch 16:32).
TRES. Las sinagogas (las equivalentes a las iglesias locales de hoy, Hch 9:20, Hch 13:5, Hch 22:19)
CUATRO. La ciudad (Hch 8:1, Hch 11:26, Hch 13:1, Hch 15:4, 1 Cor 14:23, Tit 1:5, 1 Cor 1:2)
CINCO. Agrupaciones por áreas geográficas (Acaya -2Cor 1:1-; Galacia -1 Cor 16:1-; Macedonia -2 Cor 8:1-; Judea -Gal 1:22, 1 Tes 2:14-; Asia -Apo 1:4, 1 Cor 16:19-; las iglesias de los gentiles -Rom 16:4-)
SEIS. La iglesia global.




LA IGLESIA DE LA CIUDAD O DE UN ÁREA GEOGRÁFICA MÁS AMPLIA.


A pesar de que la Biblia al referirse a la Iglesia establece varios niveles de agrupación de los creyentes, sin embargo el mayor énfasis se hace, después de las iglesias en las casas, en las iglesias a nivel de ciudad y a nivel de áreas geográficas, es decir, el agrupamiento de cuerpos de creyentes correspondientes a un área geográfica específica y que son consideradas como una sola para los fines de dirección, corrección y enseñanza, tal como se demuestra con:
El modelo organizacional de la iglesia deviene del modelo judío, que siendo un solo pueblo, si bien tenía diferentes lugares de reunión (sinagogas, Hch 15:21) tenía un solo templo (Jerusalén) y eran una sola congregación, dirigidos por el Sumo Sacerdote, acuerpado por un consejo (el Sanedrín).
Jesús, si bien introduce el modelo de congregarse y reuniones en las casas, no elimina el modelo judío sino que lo asume también de tal manera que El enseñaba en el templo y también en casas (Mat 4:23, Mat 9:35).
La Iglesia del Libro de Hechos se reunía en el templo y por las casas (Hch 2:;46, Hch 5:42).
Pablo, cuando se dirige a las iglesias a su cargo, no se dirige a la iglesia de la primera avenida y decima calle de la zona 1 de Corinto o Efeso o Tesalonica. Más bien se dirige a toda la iglesia que está en determinada ciudad: Corinto, Efeso, Tesalónica, etc., o en determinada área geográfica
En el último mensaje de Cristo a las iglesias contenido en Apo 2 y 3, las agrupaciones a las cuales El se dirige son también iglesias de las ciudades, independientemente de que hubiera más de una (que seguramente debía ser por la expansión del Evangelio dentro de ellas), tomándolas como una unidad.
Por lo tanto podemos deducir que el modelo de la Iglesia que Jesús fundó es un modelo de iglesia que funciona en unidades pequeñas (casas, templos) unidas por áreas geográficas (ciudad) a cargo de ministros (Tit 1:5), que se reunen bajo una autoridad global en áreas geográficas más amplias (iglesias de judíos e iglesias de gentiles, Rom 16:4) hasta llegar al nivel global (el Concilio de la Iglesia de Jerusalén, Hch 15:6-31).




LOS MODELOS DENOMINACIONALES.

Básicamente, en la mayoría de sus expresiones actuales, los diversos modelos denominacionales están fundamentados en cuestiones doctrinales más que geográficas y en cuestiones de "política religiosa" y de control y administración más que de eficiencia e interés en el avance del Reino y del establecimiento de éste en las ciudades y en las naciones. De hecho, en muchos casos, se han convertido en un impedimento para la unidad del Cuerpo de Cristo, y por ello, en fuente de división y de ineficiencia para los efectos del Reino.
Si bien inicialmente los modelos denominacionales sirvieron para el ordenamiento en la expansión del evangelio a los territorios coloniales o ex-coloniales de las naciones como Inglaterra, Estados Unidos, Holanda, etc., específicamente en América Latina y en África, una vez logrado el objetivo estos modelos se convirtieron en estructuras administrativas de control y a estas alturas prácticamente constituyen odres viejos, de hecho, la expresión organizacional más clara del espíritu de la religión, que pretende frenar los cambios y la restauración de todas las cosas en la iglesia de la que habla Hch 3:21, y con ello, la eficiencia y la eficacia de la extensión del Reino de Dios, en cumplimiento de la Gran Comisión y como preparación a la segunda venida de Cristo.




LA NECESIDAD DE UN NUEVO MODELO RELACIONAL ENTRE LAS IGLESIAS LOCALES.

La eficiencia de la Iglesia del Libro de Hechos, que debe ser restaurada en la Iglesia en cumplimiento de las profecías de la Palabra de Dios concernientes a los tiempos previos a la segunda venida de Cristo, fué lograda por medio del trabajo unido de todas las iglesias ubicadas en una determinada área geográfica, y que respondían a la autoridad de un apóstol llamado y levantado por Dios para abrir la brecha al Evangelio en esa determinada área.
Esta es una característica del modelo y ministerio apostólico --> un Apóstol llamado y levantado por Dios para ejercer la autoridad espiritual sobre determinada área geográfica --> los ángeles (mensajeros, "apostellos", apóstoles) de las Siete Iglesias de los capítulos 2 y 3 de Apocalípsis; Pablo llamado y levantado para ser apóstol a los gentiles; Pedro llamado y levantado para ser apóstol a los judíos; Juan llamado y levantado para ser apóstol de corrección a las Iglesias en Asia, etc.).
Obviamente, muchos podrán estar en desacuerdo con esta aseveración, sin embargo, como Dios no nos consulta si estamos de acuerdo con un determinado modelo o no, sino que El mueve las cosas de tal forma que se cumpla con Su propósito, una de las características que está tomando la operación de la iglesia, principalmente en nuestro país, es el aparecimiento de una nueva forma de agrupamiento de las iglesias en la forma de coordinadoras de pastores de ciudades y aún regiones, que están surgiendo de manera espontánea por todas partes, y en las cuales están participando incluso los pastores de iglesias pertenecientes a organizaciones denominacionales, lo que constituye la primicia del odre nuevo organizacional que está formándose para esta nueva era apostólica de la iglesia, y que está sucediendo simultáneamente con el fortalecimiento de la restauración del ministerio apostólico.
Entonces, la iglesia de la ciudad es la agrupación de las iglesias locales de un área geográfica determinada, sin consideraciones a sus formas organizacionales, ni doctrinas secundarias, ni lealtades denominacionales, para el trabajo coordinado de recuperar esa área geográfica para Cristo y para establecer el Reino de Dios en ella.


La necesidad de la iglesia de la ciudad.
Entonces, por iglesia de la ciudad entendemos el agrupamiento de todas las iglesias de una determinada área o región geográfica, que de alguna manera, aún con sus diferencias doctrinales, se unen y tienen comunión alrededor de un objetivo común: ganar su ciudad para Cristo.
El modelo de iglesia de ciudad responde también a una necesidad estratégica para liberar las áreas que el enemigo ha tomado para sí.
Por el pasaje del endemoniado gadareno en Mar 5 entendemos que los demonios están asignados a una determinada región. Por ello los demonios que tenían atormentado al endemoniado gadareno le rogaron mucho a Jesús que nos los enviara fuera de aquella región (Mar 5:10).
En Dan 10:13-20 la Palabra identifica a un demonio como el príncipe de Persia y a otro como el príncipe de Grecia, aludiéndo, obviamente, a demonios que tenían jurisdicción sobre esas áreas.
La Palabra también identifica a los demonios con categorías geográficas, como por ejemplo:
• Principados y potestades (Efe 3:10).
• Principados, potestades, gobernadores, huestes (Efe 6:12).
• Tronos, dominios, principados, potestades (Col 1:16)
• Fortalezas (2 Cor 10:3-6).
Las fiestas patronales, que no son otra cosa que la consagración de determinadas áreas geográficas a demonios que están generalmente detrás de las representaciones (ídolos, 1 Cor 10:19) de esos "supuestos" patronos de las localidades, corresponden a las asignaciones territoriales dadas a esos demonios en el reino de las tinieblas (Heb 11:3).
Por lo tanto, la Iglesia, para imponerse a esas categorías geográficas de demonios, que tienen bajo su control áreas geográficas determinadas, debe hacerlo también desde una perspectiva y en unidad geográfica.
Si vamos a liberar barrios debemos hacerlo en unidad todas (o por lo menos una buena parte de) las iglesias del barrio.
Si vamos a liberar ciudades debemos hacerlo en unidad todas (o por lo menos una buena parte de) las iglesias de la ciudad y así sucesivamente.
Notemos que cuando Pablo se refiere a este tipo de tarea no habla a una iglesia en particular, sino a la iglesia en general situada en esa área geográfica (Efe 3:10).
En el odre viejo, la agrupación de iglesias en organizaciones y de creyentes en iglesias se da más que todo por tradiciones doctrinales y/o familiares y/o herencia, muchas veces sin consideraciones territoriales.
Las denominaciones agrupan iglesias situadas en diferentes territorios (desde países hasta continentes) con realidades culturales y de vida disímiles a las cuales se les quiere aplicar una misma solución, muchas veces determinada por ejecutivos denominacionales totalmente desconocedores de esa realidad.
En el nuevo odre, el territorio se está volviendo más importante que las tradiciones.
Cada vez más, los pastores y ministros que creen la Biblia se unen regionalmente para avanzar el Reino de Dios sin tener en cuenta sus afiliaciones denominacionales y sus doctrinas particulares.
Manifiestan más interés en asistir a estas reuniones que a las denominacionales.
De los líderes ministeriales surgen los que tienen una "unción apostólica" para agrupar al cuerpo de Cristo de su región y dar dirección al gobierno de la iglesia de la ciudad --> apóstoles territoriales.
Algunos apóstoles territoriales saldrán de iglesias nucleares, pero otros de la iglesia extendida (la iglesia del lugar o campo de trabajo).
Todo esto asusta a los líderes denominacionales por cuestiones de posicionamientos políticos, lealtades organizacionales, antigüedad y/o habilidad administrativa --> mientras más se desarrolle lo apostólico mayor será la oposición porque mayor será el socavamiento de sus posiciones ejecutivas.




EL VALOR DE LA UNIDAD GEOGRÁFICA--> CASA DIVIDIDA NO PREVALECE.


Mat 12:25: "Sabiendo Jesús los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá."
Amo 3:3: "¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?"


La unidad del Cuerpo de Cristo. (Jn 19:33).
El Cuerpo de Cristo, en la pasión, no fué quebrado --> mantuvo su unidad.
La iglesia --> mantener la unidad (no es posible que lo malo que no pudo hacer el diablo lo hagamos nosotros, los creyentes).
La unidad --> un mandamiento (Jn 17:20-23).
No podemos solos (Gen 2:18) --> la soledad --> un peligro (Elías en la cueva).
Cueva --> en Horeb --> desierto, soledad, destrucción, montaña del terreno seco --> el diablo  busca aislarnos para atacarnos (uno contra mil, dos contra diez mil).
Cada uno --> un miembro en particular, con dones y llamados específicos --> para funcionar como cuerpo nos necesitamos unos a otros.
Aunque no nos lo parezca o no lo percibamos (zona ciega), somos dependientes los unos de los otros además de que nos necesitamos --> la falta de unidad nos empobrece, la unidad nos enriquece.


Pecados contra la unidad --> apoyo al reino de las tinieblas.
Uno. División.
Dos. Pasividad e indiferencia hacia la unidad. Si no estamos activamente a favor de la unidad, estamos en contra de ella (la pasividad favorece los planes del diablo, y frena el avance del Reino de Dios).
Tres. Chisme, murmuración, críticas, celos, envidias, competencia, enemistades, pleitos, contiendas, disensiones, etc.
Cuatro. Falta de apoyo negligencia hacia la unidad (Prov 10:4 --> la mano negligente empobrece; la mano de los diligentes enriquece).
Cinco. Orgullo (no los necesito, hacer de menos a otros, menospreciarlos).
Seis. Autosuficiencia.
* Fuímos creados para vivir y funcionar en unidad.
* Unidad en la diversidad = complementariedad.
* 1 Cor 12:4-7.
* 1 Cor 12:11, 18.
* 1 Cor 12:27-30.
* La iglesia --> matrimonio, familia, cuerpo --> unidad, equipo (1 Cor 11:27-34).
* Operar en contra de la unidad o no operar a favor de la unidad:
* Comer la cena del Señor indignamente.
* Culpables del Cuerpo y la Sangre de Cristo.
* No discernir el Cuerpo del Señor --> juicio --> enfermos, debilitados, muertos.




ROM 12:1-21 --> EN EL CONTEXTO DEL CUERPO (LA IGLESIA, ROM 12:4-8).

Rom 12:1-13 --> actitudes pro-unidad.
Vrs 2 --> no conformarnos al mundo en nuestra manera de pensar: celos, envidias, competencia, enemistades, pleitos, contiendas, disensiones, etc. --> Gal 5:19-21 --> obras de la carne --> lo que edifica el reino de las tinieblas.
Vrs 2 --> renovar nuestra mente --> la Palabra --> unidad -> buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Vrs 3 --> no tener más alto concepto de sí (Prov 12:23, Prov 13:16):
• Menospreciar a otros.
• Altivez, orgullo --> Dios los resiste --> caída --> Sant 4:6.
• Sabio en su propia opinión --> camino de muerte --> Prov 16:25.
o Vrs 3 --> pensar de nosotros con cordura.
 Estimar a los demás como superiores a nosotros.
 Tener el mismo sentir que Cristo:
• No estimó el ser igual a Dios.
• Se hizo siervo.
• Vrs. 9 --> amor sin fingimiento.
• Vrs. 10 --> amor fraternal y honrarnos unos a otros, prefiriéndonos los unos a los otros.
• Vrs. 11 --> diligentes, no perezosos (con respecto a la unidad).
• Vrs. 12 --> gozosos, sufridos, constantes.
• Vrs. 13 --> compartiendo, hospitalarios --> sierviéndoles a los demás.
• Vrs. 15 --> gozarnos con los que se gozan; llorar con los que lloran.
• Vrs. 16 --> unánimes, asociándonos con los humildes (no altivos).

Rom 12:14-21 --> actitudes ante los problemas de la unidad.
• Vrs. 14 --> bendecir a los que nos persiguen.
• Vrs. 14 --> no maldecir (juicio, crítica, chisme, murmuración, etc.).
• Vrs. 17 --> no pagar a nadie mal por mal.
• Vrs. 18 --> en lo posible, estar en paz con todos.
• Vrs. 19 --> no vengarnos (perdonar).
• Vrs. 21 --> no ser vencido por lo malo, vencer el mal con el bien.




08 Dic 2008