Estudio Bíblico

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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

La meta de la vida cristiana.



ENSEÑANZA No. 2.

LA META DE LA VIDA CRISTIANA.



Objetivos de la enseñanza.
Conocer la diferencia entre convertido, creyentes y discípulo.
Establecer la diferencia entre salvación y señorío.
Establecer en la mente y el corazón de cada creyente que lo que Dios espera de él es que se convierta en un discípulo.
Motivar a cada persona en Cristo a convertirse en un discípulo de Cristo.
Tener claras las implicaciones y la definición de un discípulo.


Hacer discípulos, no solo convertidos.
Jesús no solo vino a salvar a una raza caída y a levantar un pueblo que le alabara por siempre (Jn 3:16). El concentró su atención en hacer discípulos: personas que aprendieran de El y siguieran sus pasos (Mar 3:13-15).
Después de su muerte y resurrección, antes de ascender a los cielos, dijo a sus seguidores que fueran e hicieran discípulos a todas las naciones (Mat 28.18-20): la esencia del plan de Cristo para alcanzar al mundo para Dios (Rom 8:19-21).
Los verdaderos discípulos no solo crecerían a semejanza de su Maestro sino que, por Su Espíritu y a su tiempo, reproducirían su vida en otros (Luc 6:40,Mat 10:24)
No es un don especial; es un mandamiento y todos los que creen en Cristo no tienen otra opción más que obedecerlo (Mat 28.18-20, Mat 4:21, Jn 1:43).
Es el único camino para evitar la desnutrición y la debilidad espiritual, para producir cristianos maduros (Heb 5:12).
De hecho, en Hch 11:26 dice claramente: “a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez”. Si el Espíritu Santo dictó esto, ese es el punto de vista de Dios. Cristianos no son los convertidos, sino los discípulos.
De hecho, la salvación tiene dos componentes simultáneos. La salvación (conversión, Mat 16:15-18) y el señorío (obediencia, negación a sí mismo, Rom 8:10-12). Ninguno que entienda claramente el propósito de la salvación de Dios a través de Jesucristo, se puede atrever a especular que una persona es salva sin aceptar el Señorío de Cristo.


Implicaciones de decidir ser un discípulo.
El desarrollo del carácter (es más importante que el perfeccionamiento de los dones y habilidades) (Rom 8:28-29).
Es básica la necesidad de negarse a sí mismo (Mat 16:24, Mar 8:34, Luc 9:23) morir a sí mismo (a sus pensamientos, emociones, decisiones, agenda, etc.) para adoptar los pensamientos, emociones, decisiones y agenda de Cristo (Rom 12:2, Gal 2.20, Jn 3:30).
Implica la sumisión a la autoridad de Dios (Mat 6:33, Jn 14:21-24, Mat 7:21-23)), devoción a El (Jn 4:23), una fuerte disciplina personal, un amor que se entrega por Dios y por los demás (Mat 22:36-40) y un sentido de comunidad con los demás discípulos, la Iglesia (Hch 2:41-47).
El camino no es fácil, no hay veredas ni atajos, y requiere una determinación firme dispuesta, si es necesario, al sacrificio.


Definición.
Un discípulo es un estudiante que memoriza las palabras, acciones y estilo de vida de su maestro, preparándose para enseñar también a otros lo mismo (Mat 28.18-20, 2 Tim 2:2).
El discipulado cristiano es una relación de maestro a alumno, basada en el modelo de pensamiento, acciones y estilo de vida de Cristo y sus discípulos, en la cual el maestro reproduce en el estudiante esas cosas que él tiene de Cristo, y lo hace de tal forma, que el discípulo también se capacita para adiestrar y enseñar a otros en lo mismo.
Tiene dos componentes esenciales: la muerte a sí mismo (Mat 16:24, Mar 8:34, Luc 9:23) y la reproducción (2 Tim 2:2).


Preguntas para auto-evaluación.
¿Cuál es la definición de un discípulo?
¿Cuál es el costo o las implicaciones de ser un discípulo?
¿Quiero ser un discípulo o solo un creyente?
¿Estoy dispuesto a pagar el costo de la opción que escogí?


22 Dic 2008
Referencia: Enseñanza 02.