Estudio Bíblico

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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

El carácter del discípulo (2): amor.



EL CARÁCTER DEL DISCÍPULO (2).
(La búsqueda de la excelencia).

EL AMOR.



Objetivos de la enseñanza.
Descubrir los falsos conceptos acerca del amor, resultado de nuestra formación por el mundo.
Conocer la verdad acerca del amor desde la perspectiva de Dios y renovar nuestra mente al respecto.
Incorporar el amor bíblico a nuestro estilo de vida.


Definición.
Dios es amor (1 Jn 4:8). El carácter de Cristo es el reflejo del carácter de Dios, por lo tanto si Dios es amor, Cristo es amor también. Y la voluntad de Dios para nosotros es que el carácter de Cristo sea formado en nosotros (Rom 8:29). Por lo tanto, nuestro carácter debe estar saturado de amor, debe ser amor.
Sin el amor como el fundamento de nuestro carácter, nadie puede ser discípulo de Cristo. El amor es el fundamento del carácter de un discípulo de Cristo (Gal 5:22-23).
Ahora bien, no se trata del amor que el mundo ha idealizado: sentimiento, emoción, pasión y sexo (“eros”).
Se trata del amor “ágape”, que describe 1 Cor 13:4-8. Un amor nacido no de la simpatía sino de la voluntad, que se traduce en acciones concretas a favor de la otra persona. Un amor que no pone condiciones, límites, etiquetas. Un amor como el de Dios por nosotros, que dio a Su Hijo. Un amor que es:
SUFRIDO: paciente, tardo en responder, que aguanta todo de la otra persona con una actitud controlada, pacífica.
BENIGNO: que solo busca el bien de la persona, no el mal.
NO TIENE ENVIDIA: no es celoso de los logros y de las posesiones del otro, más bien se alegra con ello.
NO ES JACTANCIOSO: no es fanfarrón, no hace alarde de sí mismo, no echa en cara.
NO ES ENVANECIDO: no se “infla”, no se eleva por encima del otro, no se hace más que el otro.
NO HACE NADA INDEBIDO: No hace nada impropio, nada que el otro considere malo, negativo, en su contra; no es indigno, no es injurioso, no es depravado.
NO BUSCA LO SUYO: no demanda, ni pasa “facturas”, no busca aprovecharse, no hace cosas por maquinación (dar para obtener).
NO SE IRRITA: no se violenta, no ataca, no hace daño, no insulta, no menosprecia.
NO GUARDA RENCOR: perdonador, no lleva una cuenta de las injurias.
NO SE GOZA DE LA INJUUSTICIA: no se alegra de lo malo ni del mal del otro (no lo maquina tampoco).
SE GOZA DE LA VERDAD: se gozo con el bien del otro.
TODO LO SUFRE: cubre multitud de faltas del otro.
TODO LO CREE: tiene fe en la otra persona, le da crédito, confía; cree lo mejor de la otra persona, que va a lograr el éxito, que va a superar, que no hace las cosas por mal; piensa todo lo bueno del otro (Fil 4:8).
TODO LO ESPERA: no pierde la fe, no pierde la esperanza, es confiable, no se desespera, no pierde la paciencia
TODO LO SOPORTA: persevera, permanece, sostiene, se queda.
NUNCA DEJA DE SER: como no depende de los méritos de la otra persona, sino que se entrega libremente, permanece, no disminuye ni siquiera en algún tiempo, nunca decae ni es sacado de curso ni es ineficiente.




Amor y unidad.
Un cuerpo, para ser saludable, necesita estar en unidad. Y la unidad no puede producirse sin amor. No podemos ser parte saludable del cuerpo sin amor (Hch 2:41-47, 1 Cor 12.1-3).
El amor es la suma total de toda la ley de Cristo, de toda la Palabra de Dios (Mar 12:30-31)
Dios es amor (1 Jn 4:8) y si nosotros vamos a desarrollar el carácter de Cristo en nosotros, que es el carácter de Dios, necesitamos ser como ellos: amor, y expresar amor en todo lo que hacemos.
El mundo va a comprender el amor de Dios a partir de nuestro amor, reflejado en la unidad (Jn 17:21-23, Sal 133).
Y para amar verdaderamente (aceptación incondicional) no lo podemos hacer sin morir a nosotros mismos.
Una de las causas de la falta de amor es el orgullo, los celos, la ira, las contiendas, la competencia, etc., y cada una de esas cosas es una negación de la muerte a sí mismo.
Necesitamos vivir con un amor y compañerismo tal que cuando un miembro sufra, todos suframos con él, y de la misma manera, cuando un miembro se goce todos nos gocemos con él (Rom 12:15).


Preguntas para autoevaluación.
¿Cuál era mi concepto del amor antes de esta enseñanza?
¿En qué ha cambiado mi concepto del amor esta enseñanza?
¿Por qué es necesario que el amor sea mi estilo de vida?
¿Por qué es posible que el amor se manifieste en mí como mi estilo de vida?
¿Cuáles son los rasgos del amor que más me cuesta aplicar?
¿Qué puedo hacer para mejorar con respecto a esos rasgos?
¿Cómo ha estado mi calidad de amor hacia mi familia antes de esta lección?
¿Qué puedo hacer para mejorar esa calidad?
¿Cómo ha estado mi calidad de amor hacia las personas con las que trabajo antes de esta lección?
¿Qué puedo hacer para mejorar esa calidad?
¿Cómo ha estado mi calidad de amor hacia los hermanos cristianos antes de esta lección?
¿Qué puedo hacer para mejorar esa calidad?


23 Dic 2008
Referencia: Enseñanza 18.