Estudio Bíblico

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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

El carácter del discípulo (12): la paz.



EL CARÁCTER DEL DISCÍPULO (12).
(La búsqueda de la excelencia).


LA PAZ.



Objetivos de la enseñanza.
Desarrollar el concepto bíblico de la paz, entenderlo y aplicarlo en nuestra vida.
Conocer la verdad acerca de la paz desde la perspectiva de Dios y renovar nuestra mente al respecto.
Conocer las consecuencias de la paz para nuestras vidas.
Incorporar la paz a nuestro estilo de vida.
Conocer, entender, aplicar y desarrollar el fruto del Espíritu en nosotros para que esté disponible para aplicarlo en todo lo que se refiere a nuestra vida.


Definición.
Rom 14:17, Col 1:20, Mat 5:9, Sal 85:10: es un producto y una característica del Reino (gobierno) de Dios en nosotros.
Es el acuerdo del amor: surge de aceptar el amor de Dios por nosotros y el perdón de nuestros pecados, que nos lleva a estar en paz con Dios (Efe 2:15-16), y derivado de ello, en paz con los demás (Efe 6:15: el evangelio es el evangelio de la paz).
Carecer de conflictos en nuestra relación con Dios (Luc 7:50, Luc 8:48), y derivado de ello, con nosotros mismos y con los demás, teniendo sosiego, tranquilidad del alma y del espíritu.
La paz en el alma y el espíritu solo pueden obtenerse de la unión de dos voluntades: la propia y la de Dios, sobrepasando todo entendimiento humano (Fil 4:7)
La verdadera práctica de la virtud de la paz radica en poder habituarnos a procurarla, buscarla y obtenerla de Dios.
Es un fruto del Espíritu Santo en nosotros (Gal 5:22) pero es nuestra responsabilidad darle lugar, mantenerla, no constristarla, exponerla, sacarla de nuestro interior (Heb 12:14, 1 Tes 5:13).


Fuente.
Heb 13:20, 1 Tes 5:23, Fil 4:9: Dios es un Dios de paz, y Jesucristo es el Príncipe de paz (Isa 9:6, 2 Tes 3:16).
2 Jn 1:3, Jud 2, Apo 1:4: primero son la misericordia y la gracia de Dios para con nosotros, y después la paz.
Es el resultado de la paz con Dios mediante el reconocimiento de nuestros pecados y la aceptación de la obra salvadora de Cristo en la Cruz (Col 1:20).
Es un fruto del amor de Dios para con nosotros a través del Espíritu (Gal 5:22).
El amor a la Palabra produce también paz en nosotros (Sal 119:165)


Resultados.
1 Tes 5:23: produce en nosotros santificación.
Fil 4:7, Col 3:15: puede guardar y gobernar nuestros corazones.
Efe 4:3: es fuente de unidad aún en medio de diferencias.
Mat 5:9, Efe 4:3, Rom 14:19: Dios nos llama a ser pacificadores, ministros de la reconciliación (2 Cor 5:18)
El espíritu apacible puede navegar por situaciones críticas y vencer (Jn 16:33, Jn 14:27, Rom 12.18).
La paz en el alma y el espíritu puede prolongarnos la vida (Rom 8:6, Prov 3:2).
Sal 4:8: dormir en paz.


La ausencia de paz.
Mat 6:25-31: la falta de paz puede producir un sin número de enfermedades psicosomáticas, todas ellas asociadas en mayor o menor grado, al stress.
La falta de paz interior se manifiesta a través de sentimientos de culpabilidad, traumas, inferioridad, temores y desilusión, atributos negativos que los psicólogos han identificado estar relacionados directamente con la depresión, la angustia, el estrés, la ansiedad y la amargura.
La peor fuente de falta de paz es el pecado que produce en nosotros culpabilidad y condenación (Sal 38:3).
Para quitar esas cosas, la llave más poderosa es el arrepentimiento.


Preguntas para autoevaluación.
¿Cuál es el significado bíblico de la paz?
¿Por qué la paz es necesario para el discípulo?
¿Por qué tenemos una tendencia casi general al conflicto y no a la paz?
¿Cuál es la fuente fundamental de la paz? ¿Cómo obtenerla?
¿Cuáles son otras fuentes que Dios pone a nuestra disposición para aumentar nuestra paz?
¿Cuáles son los resultados más importantes de la paz?
¿Cuáles son los resultados de la ausencia de paz?
¿Qué necesito hacer para tener más paz en mi vida?
¿Cómo y cuando lo haré y qué resultados espero como consecuencia?


23 Dic 2008
Referencia: Enseñanza 28.