Estudio Bíblico

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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

El carácter del discípulo (17): la humildad y la mansedumbre.



EL CARÁCTER DEL DISCÍPULO (17).
(La búsqueda de la excelencia).


LA HUMILDAD Y LA MANSEDUMBRE.



Objetivos de la enseñanza.
Desarrollar los conceptos bíblicos de la humildad y la mansedumbre, entenderlos y aplicarlos en nuestra vida.
Conocer la verdad acerca de la humildad y la mansedumbre desde la perspectiva de Dios y renovar nuestra mente al respecto.
Conocer las consecuencias de la humildad y la mansedumbre para nuestras vidas.
Incorporar la humildad y la mansedumbre a nuestro estilo de vida.
Conocer, entender, aplicar y desarrollar el fruto del Espíritu en nosotros para que esté disponible para aplicarlo en todo lo que se refiere a nuestra vida.


Definición.
Es parte del fruto del Espíritu operando en nosotros (Gal 5.22-23), de nuestra naturaleza divina y de la imagen de Dios en nosotros (Gen 1.26-27).
La humildad es lo equivalente al concepto de nosotros mismos y la mansedumbre al carácter que deriva de ese concepto de nosotros mismos.
Por lo tanto implica por lo menos dos cosas: la manera como pensamos de nosotros mismos y, derivado de ello, la manera como nos comportamos.


La manera como pensamos de nosotros mismos (humildad)
En relación con el concepto de nosotros mismos significa tener un correcto concepto de nosotros mismos, no más alto aunque tampoco más bajo. Pensar de nosotros como piensa Dios.
La Biblia también nos dice que humildad es pensar y estimar a los demás como superiores a nosotros mismos y despojarnos a nosotros mismos para hacernos servidores de los demás y siendo obedientes a Dios en todo (Fil 2:3-8).


La manera como nos comportamos (mansedumbre, manso)
Tener o poner el comportamiento bajo control del Espíritu, las pasiones bajo control, no permitir que las pasiones tomen el control de nuestras reacciones (como un caballo cuando está amansado).
No dejarse controlar por las pasiones, sino mantenerse bajo el control del Espíritu
Actuar en toda situación con calma, apacibilidad y dulzura, cordura y sabiduría, aunque haya que aplicar también firmeza en nuestras acciones, como Jesús cuando quisieron prenderle después de haber leído las Escrituras en el templo, o como cuando fue tomado prisionero.
Que no se sobresalta. Lo contrario de tener un carácter explosivo, impetuoso y sobresaltado.


Los enemigos de la humildad.
El temor y todos sus parientes (miedo, sospecha, desconfianza, intimidación, necesidad de confianza, inquietud, aprehensión, etc.) son los enemigos de la mansedumbre ya que son los que nos llevan a defendernos con ira.
Como consecuencia de ello y de la falta de mansedumbre, nuestra vida se llena de conflictos (Sant 3:13).


Los beneficios de la mansedumbre.
Cuando hay conflictos da una respuesta suave, le baja intensidad al conflicto (Prov 15:1). Mantiene nuestro lenguaje bajo estricto control. Tiene poder en sí, afirma las palabras y las acciones sin necesidad de recurrir a actitudes violentas (el que se enoja pierde, más se puede con miel que con hiel).
Busca la paz con los demás dándoles preferencia antes que a sí mismo (Heb 12:14)
Hace que Dios oiga nuestro deseo, disponga su corazón y haga estar atento su oído a nosotros (Sal 10:17, Sal 1387:6).
Dios nos exaltará (Sal 147:6), no los hombres ni nosotros mismos.
Nos hermoseará con la salvación (Sal 149.4).
Seremos encaminados y enseñados por Dios (Sal 25:9)
Comeremos y seremos saciados (Sal 22.26).
Nos abre a recibir mayor gracia (bendiciones) de Dios (Sant 4.6, Prov 3:34, 1 Ped 5:5).
Recibimos riquezas, honra y vida de parte de Dios (Prov 22:4, Prov 29:23).
Nos permite soportarnos con paciencia los unos a los otros (Efe 4:2).
Nos hará sabios (Prov 11.2).
Nos proveerá de alegría en el Señor (Isa 29.19).
Dios nos consuela (2 Cor 7:6).
Nos parecemos más a Cristo, contribuye decididamente a la formación del carácter de Cristo en nosotros y le provee descanso a nuestras almas (Mat 11:29).
Dios habitará con nosotros, para hacer vivir nuestro espíritu y vivificar nuestro corazón (Isa 57.15).


Preguntas para autoevaluación.
¿Cuál es el significado bíblico de l a humildad y la mansedumbre?
¿Por qué la humildad y la mansedumbre son necesarias para el discípulo?
¿Por qué tenemos una tendencia casi general a reaccionar con agresividad y no con humildad y mansedumbre?
¿Cuál es la fuente más relevante de humildad y mansedumbre?
¿Cuáles son los resultados más importantes de la mansedumbre y la humildad?
¿Qué necesito hacer para que en mi vida se manifieste más humildad y mansedumbre?
¿Cómo y cuando lo haré y qué resultados espero como consecuencia?


23 Dic 2008
Referencia: Enseñanza 33.