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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

La necesidad de la paternidad espiritual.



La necesidad de la paternidad espiritual.



Como Dios es Padre, todo funciona bajo el principio de la paternidad, tanto en lo natural como en lo espiritual (Heb 11:3).

Rom 13:1-4: Dios delega autoridad en autoridades humanas, en toda esfera de la vida, la familia, la iglesia, la nación (las organizaciones sociales y el gobierno).

Si Dios es Padre, Su autoridad es una autoridad paterna, por lo tanto, la autoridad delegada, en la familia, la iglesia y lo social (organizaciones sociales y nación) es una autoridad paterna (para cuidar, formar, madurar, etc.).

Sal 133: la bendición siempre viene por la cabeza, Dios la envía a través de quién ejerce la autoridad paternal para bendecir a sus hijos.

En consecuencia, la eficacia y el éxito del ejercicio de la autoridad delegada de Dios están fundamentadas en que sea un ejercicio paterno, conforme a la voluntad de Dios (Mat 7:21), no autoritario ni a nuestra manera (Prov 16:25), lo que implica que las autoridades delegadas de Dios deben convertirse en padres de todos aquellos que están bajo su autoridad, una autoridad de servicio, para formar, cuidar, madurar, etc. (Mar 10:42-45).

La Iglesia y los pastores no son la excepción a este principio. El destino de todos los que están bajo su autoridad delegada (hijos e hijas) está en las manos de ellos (sus padres espirituales, Sal 127:4) y de su actitud como hijos hacia esos padres (honra. Efe 6:1-3).

Isa 59:21: todo padre espiritual tiene una herencia para sus hijos (no para los miembros, las ovejas, los siervos, los diáconos) y solo para sus hijos (los que son y se sienten hijos). Dios, independientemente de la calidad de ejercicio paternal que tenga la autoridad delegada, siempre pone en esa persona una herencia para todos aquellos que sean sus hijos e hijas, que se acojan bajo su autoridad delegada.


El mandato de la paternidad espiritual o de la "cobertura".

Ecle 5:8: Si opresión de pobres y perversión de derecho y de justicia vieres en la provincia, no te maravilles de ello; porque sobre el alto vigila otro más alto, y uno más alto está sobre ellos.

Efe 5:21: Someteos unos a otros en el temor de Dios.

Ninguna persona en la iglesia puede estar independiente de una autoridad delegada. Para estar en el orden de Dios necesita tener una autoridad delegada sobre ella. Aún Jesús se sujeto a una autoridad espiritual o padre espiritual (Juan el Bautista). Cuanto más nosotros.

En los últimos años Dios ha estado restaurando lo apostólico en la Iglesia. Lo apostólico no consiste solo en el reconocimiento de los ministerios apostólicos, sino más aún, en la restauración del carácter y la autoridad paternal en la Iglesia,


La iglesia: limitada eficacia sin paternidad espiritual.

1 Cor 4:14-15: No escribo esto para avergonzaros, sino para amonestaros como a hijos míos amados. Porque aunque tengáis diez mil ayos en Cristo, no tendréis muchos padres; pues en Cristo Jesús yo os engendré por medio del evangelio.

Un ministerio donde no se reconoce la paternidad espiritual, produce siervos, pero no hijos, y por lo tanto, está fuera del orden de Dios porque la iglesia es una iglesia de hijos (Jn 1:12, 1 Tes 2:5-12).

Los siervos no reciben herencia, solo los hijos (por eso, Abraham urgía a Dios que le diera un hijo para no tener que heredar a un siervo.).

Elías heredó a Eliseo la doble unción (Eliseo dijo de Elías: ¡Padre mío, padre mío!

Giezí no recibió la doble unción de Eliseo, porque no era hijo sino siervo, y Elías se llevó la herencia a la tumba (la unción de sus huesos resucitó un muerto).

En muchos ministerios, cuando muere el líder, aunque sean ministerios exitosos, se acaba el ministerio porque no tuvo hijos espirituales para pasarles la herencia, solo siervos.

18 Ene 2009