Estudio Bíblico

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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

Moderación.



Moderación.
(principalmente en nuestras palabras).



Introducción.
Prov 13:3, Sant 3:1-12, Luc 6:45, Prov 21:23.


Definición.
Aunque la lengua es un miembro pequeño de nuestro cuerpo, es muy difícil de controlar y puede crearnos muchos problemas (Sant 3:1-12).
La lengua tiene más que ver con la ley de siembra y cosecha que cualquier otro miembro de nuestro cuerpo: cualquier cosa que comuniquemos, se devolverá hacia nosotros (Pro 18:20-21).
Podemos usarla para insultar, criticar, difamar y destruir, o la podemos usar para bendecir, reconfortar y edificar a otros.
Puede causar la ruina o traer soluciones.
Es importante entender que cualquier cosa que comuniquemos, se devolverá hacia nosotros.


Existen tres clases de personas que son cuidadosas con su lengua:
El Hombre sabio: el entiende lo esencial de mantener un secreto (Prov 11:13).
El Hombre íntegro: nunca compromete sus principios con sus palabras.
El Hombre inteligente: es lo suficientemente humilde para saber que "no sabe" y no se expone abriendo su boca: "es mejor no decir nada y ser considerado un tonto, que abrir la boca y comprobarlo. (Prov 17:28).


Las palabras y la buena vida.
La ira detrás de nuestras palabras aumenta las contiendas a nuestro alrededor (Prov 15:1).
Si queremos tener una vida buena, debemos parar o controlar el flujo emocional de palabras.
El dominio propio debe controlar nuestra lengua.
Debemos usar nuestra lengua para decir buenas palabras: es como sembrar buenas semillas que darán un fruto y un destino positivo, no únicamente para nosotros mismos sino para otros también (Prov 18:20-21).
Dios entiende el poder de las palabras habladas. Él creó el mundo hablando.
Dios nos ha dado el poder y la habilidad de crear el bien o el mal por el poder de nuestras palabras.


Otras cosas en las que necesitamos tener moderación:
Nuestra comida: lo contrario es gula que provoca problemas de salud.
Nuestros gastos: lo contrario es endeudamiento y problemas económicos.
Nuestro descanso: lo contrario es pereza, ocio, que traen asociada la pobreza.










23 Ene 2009
Referencia: Carácter.