Estudio Bíblico

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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

Claves de interpretación.



LOS ULTIMOS TIEMPOS DE LA HISTORIA (01).

ALGUNAS OBSERVACIONES PARA REALIZAR UNA INTERPRETACIÓN
EFICAZ DE LO PROFÉTICO.



La regla de oro de la interpretación de la Biblia: cuando el sentido sencillo de la Escritura tiene sentido común, no busque otro sentido sino que entienda cada palabra en el significado primario literal a menos que los hechos del contexto inmediato indiquen claramente lo contrario.

Ecle 1:9-10: una regla importante en la interpretación profética, que hay que tomar en cuenta, principalmente cuando se trata de los tiempos del fin, es:
Lo que fue es lo mismo que será.
Lo que ya fue hecho será hecho de nuevo.
Lo que es nuevo ya fue en los siglos anteriores.
Esto implica que en lo profético, el relación al cumplimiento de las profecías relacionadas con los últimos tiempos (y también en relación a otros temas), es posible que haya habido otro acontecimiento en la historia que fue un cumplimiento inicial, o un cumplimiento en un ámbito menor al que será en los tiempos finales, es decir que fue una primicia, un anticipo, de lo que vendrá.

La palabra profética relacionada con los últimos tiempos no está en un solo capítulo, ni en un solo
libro de la Biblia. Está dispersa en muchos de los libros, siendo los más conocidos Daniel y Apocalipsis, pero casi en todos los libros de la Biblia hay alusiones y palabras proféticas relacionadas con esos últimos tiempos. En consecuencia, la interpretación profética debe ser el resultado de una investigación y un conocimiento serio de todos los pasajes proféticos, intercalándolos y relacionándolos unos con otros, de tal manera que podamos tener el cuadro completo.
Muchos de los errores interpretativos de la profecía relacionada con los últimos tiempos se derivan de una consideración incompleta de todos los pasajes relacionados.

Los pasajes proféticos de los últimos tiempos no se refieren a todos los seres humanos por igual: hace distinciones que nosotros también debemos considerar referentes a:
La Iglesia: antes del arrebatamiento y después del arrebatamiento.
Los judíos: los que no se convierten a Cristo y los que se convierten a Cristo.
El mundo incrédulo: los seguidores del anticristo y los que sin ser seguidores del anticristo tampoco llegan a ser seguidores de Cristo.

Aunque Cristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos de los siglos, en su segunda venida Su actitud, Su misión y Su carácter, manifiestan una faceta distinta que en su primera venida:
En su primera venida fue el Cordero de Dios. En su segunda venida lo hace como el León de la tribu de Judá.
En su primera venida lo hizo como el Hijo del Hombre. En su segunda venida lo hará como el Hijo de Dios.
En su primera venida fue el Mesías sufriente. En su segunda venida lo hará como el Mesías triunfante.
En su primera venida se despojó de Su gloria. En su segunda venida se vestirá con toda Su gloria como Rey de reyes y Señor de señores.
En su primera venida vino a redimir a la humanidad. En su segunda venida lo hará para juzgarla.
En Su primera venida vino a manifestar el amor, la misericordia y la gracia del Padre (lleno de gracia y de verdad), pero en su segunda venida viene para manifestar el juicio y la justicia de Dios y ejecutar el castigo para aquellos que no quisieron aceptar Su oferta de amor, misericordia y gracia.
Esa diferenciación hay que considerarla en relación a la Palabra profética relacionada con los últimos tiempos para no cometer errores de interpretación.

1 Cro 12:32: Necesitamos indagar los tiempos, no solo en la Palabra de Dios sino también lo que
está sucediendo en el mundo, para ir determinando como la Palabra profética se va cumpliendo a
cada momento y como nos estamos acercando a los tiempos finales y al día del Señor rápidamente.
En la Biblia encontramos el programa de Dios.
En los hechos diarios del mundo podemos ir descubriendo las evidencias de su cumplimiento.
Debemos hacerlo con diligencia; el entendimiento no viene de la noche a la mañana, no es un evento, es un proceso de información, reflexión, meditación, entendimiento, que requiere esfuerzo y paciencia.
En los últimos tiempos muchos tendrán comezón de oír determinado por sus pasiones, placeres, gustos personales, etc; querrán tener el conocimiento de los últimos tiempos de manera instantánea o por simple curiosidad, no querrán esforzarse (Mat 24:36-37).



20 Abr 2009