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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

Los tiempos del fin.



LOS ULTIMOS TIEMPOS DE LA HISTORIA (05).

EL TIEMPO DEL FIN.



¿Podremos saber los tiempos del fin?
Jn 14:1-3. En este pasaje los discípulos inquieren de Jesús dos cosas: ¿Cuando volverá? ¿Cuál será la señal de Su venida?
Jesús no los reprende, lo que significa una tácita aprobación para que estemos vigilando las señales de Su retorno.
Los días dorados de la Iglesia y de la evangelización personal han sido aquellos días en los que se enseñaba que Cristo podría manifestarse pronto.
Mat 24:33. Jesús enseña que podemos conocer el tiempo general de Su Venida.
Mat 24:36, Hch 1:7. Ahora bien, los que fijan fechas tienen que ser ignorados o, mejor todavía,
reprendidos por ser falsos maestros.
Amo 3:7: “Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los
profetas.”
Dan 12:4. El entendimiento de las profecías de Daniel, relacionadas con los tiempos del fin permanecerían cerradas y selladas hasta el inicio de esos tiempos. Una de las señales del tiempo del fin es que “muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará”.
Nadie duda que una de las características fundamentales de nuestra generación es el correr de aquí para allá y el aumento de la ciencia.
Cada diez años el conocimiento científico se duplica.
Cada tres años el conocimiento tecnológico en el área de la información se duplica y queda obsoleto el anterior.


Los tiempos del fin.

Los últimos tiempos hay que “verlos” desde dos perspectivas diferentes pero simultáneas: desde la perspectiva de Israel (el pueblo de Dios) y desde la perspectiva de la Iglesia (la familia de Dios).

Israel (el pueblo de Dios): la mayor parte de las veces que este término se utiliza en el Antiguo Testamento y por parte de Nuestro Señor Jesucristo, se enfocan en el final de la tribulación y funden el final de la tribulación con la manifestación de la gloria.

La Iglesia (la familia de Dios): todo lo que a ella se refiere se encuentra en las epístolas y se refiere al final de la era de la iglesia, que coincide con la reunión de nosotros (la iglesia) con Cristo en el arrebatamiento. Dos excepciones:
UNO. Heb 1.1-2: “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;”
DOS. 1 Jn 2.18: “Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo.”

En la mayoría de los casos se refiere a un período que no puede abarcar menos de siete ni más de
diez años, o algo así (Dan 9:27), que se refiere a:
El arrebatamiento de la Iglesia.
Un período de tiempo entre el arrebatamiento de la Iglesia y la firma del tratado entre el anticristo e Israel.
La tribulación (siete años) que inicia con la firma del tratado entre el anticristo e Israel.


Los tiempos anteriores a los tiempos del fin (Dan 12:4).
Hay un aumento importante del conocimiento acerca de las señales del pronto retorno de Cristo.
Ahora se están abriendo los sellos de algunas profecías de los últimos tiempos, es decir que, la habilidad de evaluar correctamente las señales de nuestra época aumenta casi a diario desde que Israel fue restablecida como nación.
Algunos acontecimientos de los tiempos anteriores inmediatos indudablemente forman parte del tapiz profético del tiempo del fin:
UNO. La restauración de Israel como nación.
DOS. La creciente alianza entre Rusia y los países árabes.
TRES. La constante agresión de los ciudadanos árabes (entre ellos los palestinos, pero no exclusivamente éstos) a Israel.
CUATRO. El surgimiento de la China continental como potencia económica y militar.
CINCO. El surgimiento, desarrollo y expansión de las Naciones Unidas y la globalización económica y cultural.
SEIS. El deterioro medio-ambiental y sus efectos sobre la ecología, el calentamiento global y el incremento de los desastres naturales derivados o no de ellos.
SIETE. El surgimiento de pandemias como el Sida, la hepatitis “c”, la fiebre aviar, el cáncer, etc.,
OCHO. El aumento de las capacidades tecnológicas disponibles en esta época que nos permiten ver el cumplimiento de acontecimientos que eran imposibles tan sólo una generación atrás.
Cristo podría venir hoy mismo y ninguna profecía del tiempo del fin, necesaria para Su venida quedaría sin cumplimiento.


Luc 10:25-37: la parábola del buen samaritano.
Luc 10:34-35: sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese.”
2 Ped 3:8: para el Señor un día como mil años y mil años como un día.
2 denarios: el pago de dos días (dos milenios).
Jesús resucitó al tercer día (dejó la tierra durante dos días –dos mil años- y regresó, resucitado al tercer día (tercer milenio).


La evidencia práctica y científica.
Cada vez son más alarmantes las noticias provenientes del mundo científico respecto a las amenazas que se ciernen sobre la vida del planeta y la vida humana.
El cambio climático: la desertificación de grandes sectores geográficos, la disminución de los glaciares con el consiguiente aumento de nivel de los mares, la disminución de las fuentes de agua para el consumo humano, que están produciendo hambrunas y sequías.
La posibilidad de que el mundo sea destruído por un asteroide.
Las epidemias y pandemias como el VIH-SIDA, el cáncer, las enfermedades cardiovasculares, la hepatitis “•c”, la gripe aviar, etc.
El incremento significativo de las guerras nacionales, locales y/o entre países vecinos.
El incremento constante y persistente de la brecha económica entre el 10% de la población más rica y el restante 90%, el aumento de la población y la pobreza extrema y la inviabilidad de los estados paternalistas que pudieran solucionar los problemas derivados de ello.
Con la cantidad enorme de problemas políticos, económicos, sociales, medioambientales, ecológicos, etc., que existen hoy en día, muchas voces importantes en el mundo científico han declarado sus dudas tocante a que nuestro planeta tenga un futuro más allá de los próximos veinticinco o cincuenta años.


Hch 1:7.
Si bien es cierto podemos afirmar que ninguna otra generación ha estado tan cerca de la segunda venida de Cristo al punto de que Cristo podría venir hoy mismo y ninguna profecía relacionada al tiempo del fin, necesaria para Su venida quedaría sin cumplirse.
Ello no implica que podamos garantizar que Cristo vendrá en nuestra generación.
2 Ped 3:8: para el Señor un día es como mil años y mil años como un día.
Pero insistamos, tenemos más razón que cualquier otra generación anterior para creer que El vendrá durante nuestra generación, o a más tardar, en la siguiente.



20 Abr 2009