Estudio Bíblico

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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

Niveles, dimensiones y frentes de la guerra espiritual.



Los tres niveles de la guerra espiritual.
Desde el principio el objetivo de satanás ha sido el de destruir lo que Dios ha bendecido.
Dios ha determinado, además de la persona, tres instituciones para bendecir a las personas: la familia (Gen 2:23-25), la iglesia (Mat 16:18-19) y la nación (organizaciones sociales y estado) (Gen 9:5, Exo 18.1-27, Rom 13.1-7).
Entonces, su objetivo es destruir las tres instituciones establecidas por Dios: la familia, la iglesia y la nación.
Para ello asigna principados y poderes que gobiernan y ejercen su acción desde las tinieblas, apoyadas por huestes de maldad en lugares celestiales, que se convierten en adversarios y hacen guerra contra estas tres instituciones, para desviarlas, corromperlas y hasta destruírlas.

De ello derivan los varios niveles de la guerra espiritual (Efe 6:10-20).
UNO. Individual y familiar o nivel personal: que la plenitud del Reino sea establecida sobre mí y mi familia (Luc 4:18-19, Efe 4.22-24, Rom 12:2, 2 Cor 10.3-5).
DOS Iglesia o nivel ideológico: que la plenitud del Reino sea establecida sobre la iglesia (Efe 1.15-23, Efe 3:8-11) y para derribar todo lo que se oponga al avance de la obra de Dios y para liberar todo el poder concentrado por Dios en la Iglesia (Efe 4:11-16).
TRES. Social y geográfico o nivel estratégico (2 Cro 7:14): que las comunidades y naciones sean recobradas del usurpador (Mat 28.18-20, Rom 11:36, Rom 8:19-21), la plenitud del Reino sea establecida en ellas y las entreguemos como herencia redimida a nuestros hijos:
• Las organizaciones sociales (empresas, negocios, universidades, escuelas, etc.).
• La comunidad.
• La nación.
• Todas las naciones.



Las dos dimensiones de la guerra espiritual.
En todos los niveles la guerra espiritual tiene dos dimensiones (Heb 11:3, Mat 16:18-19, Mat 7:7-8).
UNO. La dimensión espiritual (combatiendo a satanás y sus demonios).
DOS. La dimensión material (natural y social), evangelizando, discipulando, avivando y promoviendo los cambios en la manera de pensar, entender y vivir de las personas, las familias, las organizaciones y las naciones (reformando).



Los cinco frentes de la guerra espiritual.
También, en todos los niveles de la guerra espiritual, la guerra se libra en cinco frentes:
UNO. La guerra en el alma o mente (Rom 12:2, 3 Jn 2, Sal 1.1-3): esta es específicamente para la destrucción de fortalezas. Implica derribar los argumentos, los conceptos, las altiveces que se han levantando en contra del conocimiento de Dios.
DOS. La guerra en el corazón (Prov 4:20-27, Efe 4:22-24): enfatiza conceptos que son vitales para el cuerpo de Cristo, tales como la unidad, el perdón, la santidad, cuya carencia resta poder para el fluir efectivo y eficaz del poder de Dios en la guerra colectiva.
TRES. La guerra en los aires (Efe 3:8-10): la batalla que se lleva a cabo en contra del diablo y los demonios en los lugares celestes para romper con su poder sobre los territorios y las áreas de actividad que tienen a su cargo.
CUATRO. La guerra en contra de los sistemas ideológicos mundanos (Prov 16:25, Rom 1.18-31, 2 Cor 10:3-6) que se da en el nivel público, a través de la penetración en los puestos de influencia y autoridad de las organizaciones sociales los medios de comunicación, la educación, la penetración en todos los medios sociales de formación de opinión, para permear la sociedad con los principios bíblicos cristianos.
CINCO. La guerra por mantener las victorias y profundizarlas (Mat 28.18-20, 2 Tim 2:2, Deut 6:1-10): es la guerra que se libra por el corazón de las siguientes generaciones para mantener la expansión del Reino de Dios alcanzada por esta generación y preparar la generación de la multiplicación (Dios es Dios tri-generacional). Implica la reforma de relaciones, actividades, leyes e instituciones (la reforma o transformación social), siendo una de sus dimensiones más importantes, la educación (Ose 4:6, Deut 6:1-10).



08 Jun 2009