Estudio Bíblico

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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

Los dones.



ENSEÑANZAS DE DISCIPULADO.
MADUREZ.

ENSEÑANZA No. 9.
LOS DONES.


Objetivos de la enseñanza.
Reconocer que todo lo que somos, podemos y tenemos es un don de Dios, y que como tales, necesitamos ser buenos mayordomos de ellos y utilizarlos para la bendición de otros y para la gloria de Dios.
Reconocer los diferentes tipos de dones que Dios nos ha dado.
Reconocer que todos los dones que Dios nos ha dado vienen en forma de semillas que necesitamos cuidar y desarrollar, con Su ayuda, para que produzcan la mayor cantidad de fruto posible para El.


Definición.
Un don es una dádiva, presente o regalo, una gracia especial o habilidad para hacer algo, un acierto particular que se tiene en el pensar o ejecutar, una disposición peculiar que se tiene, una aptitud personal para ejercer algo, en suma, un bien natural o sobrenatural que tiene una persona, y que lo recibe de parte de Dios (Diccionario de la Real Academia Española).


Todo lo que somos, podemos, tenemos y las circunstancias.
Jn 3:27 nos enseña claramente que ninguna persona puede recibir algo si no le fuera dado del cielo, es decir, que todo lo que somos, tenemos y/o podemos nos ha sido dado del Cielo, de parte de Dios. Por supuesto que ese todo es todo lo que es bueno, de buen nombre, digno de alabanza, honroso, etc., porque Dios es bueno y El no puede dar nada malo o irregular, como nos lo enseña también Sant 1.17: que toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de Dios.
Por lo tanto: es un regalo de Dios:
• Todo lo que somos.
• Todo lo que tenemos.
• Todo lo que podemos.
• Las circunstancias de la vida.
Por ello, Pablo, guiado por el Espíritu Santo, en 1 Cor 15:10 exclama que por la gracia de Dios es lo que es, y que todas las cosas nos ayudan a bien (Rom 8.28-29) y que por ello demos a Dios gracias por todo y en todo (Efe 5.20), aún en las cosas que no nos agradan, porque si somos guiados por Su Espíritu y obedientes a Su Palabra, aún ellas van a obrar para nuestro bien (Sant 1.2-4, 1 Ped 1:3-9, 1 Ped 5:8-10).


Todo lo que necesitamos para cumplir la voluntad de Dios está en nosotros.
Sal 139:13-16 nos enseña que Dios estaba en el vientre de nuestra madre, cuando fuimos concebidos, formando cada una de las cosas que después iban a ser hechas, y diseñando cada uno de nuestros días, en tanto que Efe 2:10 nos enseña que somos hechura de Dios creados en Cristo Jesús para buenas obras las cuales El preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.
Todo esto implica que Dios no solo diseñó nuestros días con las buenas obras que haríamos, sino que nos diseñó de tal manera que tuviéramos en nosotros mismos, todas las habilidades, capacidades, talentos, aptitudes, etc., naturales y sobrenaturales (dones) para poderlas hacer.


Semillas, desarrollo y fruto.
Ahora bien, Dios, porque esa es su manera de hacer las cosas (Mar 4:26-32, Gen 8.22, Gal 6:7), puso todas esas habilidades, capacidades, talentos, aptitudes, dones, etc., en nosotros como una semilla que necesita brotar, crecer, madurar y producir fruto. Ello implica que necesitamos cuidar, crear las mejores condiciones posibles, ejercitar, etc., esa semilla para que crezca y produzca fruto abundante para la gloria del Señor (Col 3.22-24), necesitamos esforzarnos para que esas aptitudes, habilidades, capacidades, talentos, dones, etc., se desarrollen y produzcan fruto para la gloria del Padre (por supuesto que con la ayuda y dirección de Dios, Rom 8:14, Sal 119:105).


Dones y mayordomía.
Por ello, esos regalos, si bien son regalos de parte de Dios, también implican la responsabilidad no solo de usarlos para la gloria de Dios y de desarrollarlos, sino la de darlos de gracia así como de gracia o por gracia los hemos recibido (Mat 10:8, 1 Ped 4:10) porque tarde o temprano vamos a dar cuentas de ellos (de su uso y resultados, o de su falta de uso y falta de resultados) delante del Señor (Mat 25:14-30).
Por lo tanto, necesitamos ser diligentes y ejercer una buena administración (mayordomía) de ellos (Luc 12:35-48, 1 Cor 4.1-2, 1 Ped 4.10-11, Luc 16:1-12). Los dones o regalos que hemos recibido del cielo (todo lo bueno) necesitamos administrarlo adecuadamente de acuerdo a las instrucciones del Dador.
Por ejemplo:
Dios nos dio la habilidad de hablar; por lo tanto, una buena mayordomía de ese regalo de Dios es hablar conforme a Su Palabra, todo lo bueno, bendecir, no maldecir ni hablar palabras corrompidas (Sant 3:1-12, Prov 18:20-21).
Dios nos dio las manos; por lo tanto, una buena mayordomía de ellas es utilizarlas para saludar, animar, aplaudir, etc., pero no para golpear ni hacer señas malintencionadas o malignas (Prov 6:16-19).
Dios nos dio la habilidad de pensar, por lo tanto una buena mayordomía de mis pensamientos implica pensar en todo lo bueno, lo digno, lo de buen nombre, lo que merece alabanza, etc., no pensamientos dirigidos a lo malo (el rencor, la amargura, lo deshonesto, la venganza, etc.) (Fil 4:9).
Las personas que Dios nos ha puesto alrededor son para bendecir nuestras vidas (Gen 2.18, Ecle 4:9-12). Por lo tanto, nuestra responsabilidad para ejercer una buena mayordomía con respecto a Dios y a ellas es amarlas, cuidarlas, procurar lo mejor para ellas (Mat 22:36-40).
Y así con cada regalo que Dios nos ha dado.


Grupos de dones.
Si todo nos es dado del cielo y la Palabra en 1 Tes 5:23 nos enseña que somos espíritu, alma y cuerpo, y Gen 2:15 nos dice que Dios puso al ser humano en el mundo y lo rodeo de cosas materiales para que él las cuidara y las labrara (las hiciera producir). Por lo tanto, podemos clasificar los dones, en principio, en por lo menos siete grupos o tipos:
UNO. Cristo, el mayor, más especial, y extraordinario Don de Dios para nosotros.
DOS. Los dones espirituales.
TRES. Los dones psicológicos y/o emocionales (la capacidad de pensar, experimentar emociones y tomar decisiones, y todas las funciones asociadas con ella): pensamientos, emociones y voluntad.
CUATRO. Los dones corporales y/o biológicos: cada uno de los órganos del cuerpo y sus funciones, la apariencia física, etc.
CINCO. Las personas que nos rodean.
SEIS. El medio ambiente social y natural en el que vivimos.
SIETE. Los dones materiales: las cosas, los bienes, las riquezas, el dinero.


Preguntas para autoevaluación.
Defina en sus propias palabras que es un don.
Defina en sus propias palabras lo que significa la mayordomía de los dones.
En su opinión, ¿cuál es la principal característica de una buena mayordomía de los dones?.
¿Cuales son los seis grupos o tipos de dones que hemos recibido de Dios?
¿En que sentido, las circunstancias que vivimos, principalmente las que no nos agradan, son un don de Dios?
¿En que sentido, las personas que nos rodean, principalmente las que no nos agradan, son un don de Dios?


19 Mar 2010