Estudio Bíblico

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 Sant 1:1.
Siervo de Dios y del Señor Jesucristo
Todos los creyentes en Cristo, además de ser hijos de Dios, somos hijos-siervos.
Somos llamados al servicio junto con la salvación (Efe 2:8-10, 2 Cor 5:17-21).
• Desde el momento mismo de la salvación, los dones que Dios por el Espíritu Santo ha determinado que necesitamos para la obra a la que nos ha llamado, son activados.
• Todos recibimos dones, sin excepción (1Co_12:4-11).
• Todos los dones son igualmente parte del Cuerpo de Cristo (1 Cor 12:15-18).
• Todos los dones son igualmente necesarios (1Co_12:21).
• Todos somos igualmente valiosos independientemente de los dones que cada uno tenga (1Co_12:24-25).
• Todos fuimos comprados por el mismo precio, con la misma sangre (la Sangre de Cristo).
• No hay diferencia de valor, solo de función (1 Cor 12:28-31).
• En ningún caso deberíamos hacer discriminación o distinción de personas por el don que Dios les ha dado (de hecho, en Sant 2:1-13 la carta habla precisamente de este tema).

Cada uno de nosotros necesitamos tomar el lugar que le corresponde al don que hemos recibido, y servir.
• Cuando no servimos, creamos un vacío y una necesidad.
• El ejercicio del don se hace tanto en lo eclesiástico como en lo secular --matrimonio, familia, trabajo, vecindario, ciudadanía--).


31 Mar 2025